Una de las polémicas de la Copa del Mundo 2026 tuvo que ver con el indulto que recibió Folarin Balogun, delantero de Estados Unidos, luego de la tarjeta roja que vio en el partido de dieciseisavos de final frente a Bosnia & Herzegovina. La suspensión temporal de la pena automática le permitió estar a la orden en el choque con Bélgica, que terminó en derrota 4-1.

El hecho de que el propio Donald Trump reconociera que intercedió para “evitar una injusticia” de parte de la FIFA, puso el foco en el vínculo entre la política y el fútbol, y le costó críticas a la selección que dirige Mauricio Pochettino.

El propio Balogun reconoció que el episodio le jugó en contra, pese a que su “primera reacción fue de felicidad por volver a estar en en el equipo”. “Cuando comencé a reflexionar, supe que iba a generar mucha controversia”, contó en una entrevista con la cadena CBS.

“Incluso notaba que entre mis compañeros había cierto nerviosismo, porque es una situación muy particular. Cuanto más se acercaba el partido, intenté concentrarme lo mejor posible. Aun así, fue difícil. Había mucho ruido desde fuera, y eso es difícil de evitar”, explicó el delantero de 25 años que milita en el Mónaco.