El 4-1 de Bélgica sobre Estados Unidos por los octavos de final de la Copa del Mundo estuvo marcado por lo que ocurrió en la previa con el escandaloso indulto que la FIFA otorgó al delantero estadounidense Folarin Balogun, quien había sido expulsado ante Bosnia.
Al atacante que fue el goleador del equipo de Mauricio Pochettino en la competición se le postergó el cumplimiento de la pena automática por pedido del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, lo que generó importantes críticas a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, por tratarse de un hecho sin precedentes y contrario a las reglas.
Los belgas, que llegaban tras haber logrado una trabajosa victoria 3-2 sobre Senegal en el alargue, se acordaron de Trump en el festejo del último tanto, anotado por el histórico Romelu Lukaku en el tercer minuto del tiempo adicionado.
Luego de sellar el 4-1 en Seattle, el atacante belga de 33 años reunió a sus compañeros junto al banderín del córner más cercano y realizó un bailecito muy particular, similar al que realiza Trump en sus actos públicos. Luego, la parodia siguió en el vestuario.
Además, Lukaku mostró la camiseta de Amadou Onana, mediocampista belga que fue sustituido en el primer tiempo por una lesión de rodilla que, según las primeras estimaciones, puede ser grave.