La FIFA confirmó una suspensión de dos partidos para Jarell Quansah, defensor de Inglaterra que fue expulsado por juego brusco grave, luego de una fuerte falta sobre Jesús Gallardo en el partido de octavos de final que los británicos ganaron 3-2 ante México el pasado domingo.

El Partido Laborista Británico elevó una nota a la FIFA solicitando que, al igual que ocurrió con el delantero estadounidense Folarin Balogun, su sanción automática fuera suspendida hasta la finalización del Mundial. No solo no ocurrió, sino que la pena aumentó.

Quansah, del Bayer Leverkusen, ocupó el lateral derecho tras la baja por lesión de Timo Livramento y las dificultades físicas que le impidieron a Reece James volver a estar a la orden tras terminar sentido frente a Ghana, por la segunda fecha de la fase de grupos.

Además, el entrenador Thomas Tuchel no convocó en ese puesto a Trent Alexander Arnold, del Real Madrid, por lo que no cuenta con opciones naturales para ocupar ese lugar de cara a los cuartos de final.

Inglaterra enfrentará a Noruega el sábado a las 18 horas de Uruguay en Miami, y en caso de clasificar a la semifinal jugará el miércoles de la semana que viene en Atlanta contra Argentina o Suiza, que se enfrentarán el sábado a las 22 en Kansas City.

Quansah, quien arrancó el Mundial como suplente, jugó 63 minutos contra Panamá, fue suplente frente a Congo (Tuchel puso a Djed Spence, que es lateral izquierdo) y volvió a ser titular en el choque con México. Recién podría volver a estar a la orden en una eventual final o partido por el tercer puesto.