Italia y su selección de fútbol
mantienen viva la esperanza de participar en el Mundial 2026 a través de una
posible repesca extraordinaria si la FIFA decide actuar ante un eventual retiro
de Irán por el conflicto con Estados Unidos.
La Azzurra, que no se clasificó para la Copa del Mundo al caer en la repesca europea
ante Bosnia y Herzegovina, sigue atenta a la evolución de un posible escenario
en el que el eventual retiro de Irán podría abrirle la puerta de una vía
mundialista, según adelantaron medios locales este martes.
En caso de renuncia iraní, el artículo 6.7 de la normativa de la FIFA,
presidida por el ítalo-suizo Gianni Infantino, establece que el organismo
rector del fútbol mundial puede designar un sustituto a su discreción.
En ese contexto, la posición de Italia en el ranking FIFA, actualmente en el
puesto 12, podría jugar a su favor, aunque las opciones siguen siendo
consideradas remotas y otra de las vías posibles sería que el cupo vacante
fuese ocupado por otra selección asiática.
En el hipotético caso de que se disputara una repesca excepcional, podrían
participar dos selecciones europeas, posiblemente las mejor posicionadas en el ranking
entre las no clasificadas, como Italia y Dinamarca, y dos asiáticas. El sistema
contemplaría semifinales y una final a partido único para decidir el último
clasificado.
Por el momento no existe un calendario definido para la toma de una decisión al
respecto, ya que todo dependerá de la evolución de la situación en Oriente
Medio y de la confirmación oficial sobre la participación de Irán.
Además, la resolución final recaería en el Consejo de la FIFA, el principal
órgano en la toma de decisiones de la organización, compuesto por 37 miembros y
presidido por Infantino.
Este órgano sería el encargado de determinar cómo cubrir una eventual vacante
en el Grupo G del torneo, en el que esperarían Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Igualmente, la resolución debería adoptarse con suficiente antelación al inicio
del campeonato, previsto para el 11 de junio, y el reglamento fija sanciones
económicas para las selecciones que se retiren con menos de 30 días de margen
respecto a su primer partido, lo que sitúa el 12 de mayo como una fecha límite
teórica.
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) se mantiene así a la espera de una
posible vía hacia el Mundial después del desastre de no clasificarse por
tercera vez consecutiva.
EFE / FútbolUy