El Complejo Cultural Politeama de Canelones vivió este miércoles por la noche una jornada muy especial, con la inédita presencia de Marcelo Bielsa, entrenador de la selección uruguaya, quien dio una charla rica en conceptos futbolísticos.

Esta presentación del DT argentino fue posible gracias al convenio que firmaron la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y la Intendencia de Canelones en marzo pasado.

Cientos de personas se hicieron presentes, desde curiosos hasta futboleros y entrenadores, que era, principalmente, a quienes estaba dirigida esta exposición.

El inicio de la charla fue sobre el fútbol formativo, destacando la “base genética favorable” que deben tener los jóvenes para poder desarrollarse en este deporte: la describió como una “capacidad que te autoriza a la construcción de determinados gestos y soluciones para imponerse a un rival” que debe estimularse con el amor por el juego, es decir, jugando al fútbol lo más posible.

“La formación silvestre era, por lo menos en mi generación, a los 7, 8, 9 años empezar a jugar y estar todo el día jugando, porque era la actividad central, la escuela era una obligación. […] Pero empezó a haber dificultades muy claras”, indicó.

Una de esas “dificultades” es “el desarrollo de las opciones educativas”, porque “hoy la educación de cualquier chico con posibilidades no es simplemente ir a la escuela cuatro, cinco horas, sino que todas las familias aspiran a que sus hijos amplíen los recursos para educarse, entonces ya no es toda la tarde libre”.

“Luego aparece la tecnología, que constantemente llena de estímulos externos a los jóvenes y les deja poco espacio para recibir el estímulo que significa el juego. Ya la PlayStation se solapa con el juego. Es mucho más difícil que alguien se convierta en futbolista porque el esquema dejó de funcionar”, añadió.

¿Cómo se sustituye eso? “Los chicos en vez de jugar cinco horas por día todos los días por ocho años, van a practicar a alguna organización dos horas diarias dos veces por semana. Así es mucho más difícil porque las virtudes necesitan ser estimuladas para convertirse en hábitos, sino son solo virtudes”.

Fue en ese momento cuando comenzó a dirigirse a los entrenadores, o futuros técnicos, porque es en esta parte cuando “se vuelven muy importantes”, ya que “son los que disponen qué se hace en esas cuatro horas semanales que un chico destina a jugar al fútbol”.

Dominar lo anterior es la base de lo próximo. Progresivamente uno adquiere conocimientos que te habilitan al próximo paso, tenés que dominar algunos aspectos del juego y gestos técnicos para que aumente la dificultad”, fue una de las frases más resonantes.

“Eso a mí no me gusta. Desearía que el amor por el fútbol superara la necesidad de recurrir a un programa formativo”, ahondó al respecto. También criticó a la geografía de las ciudades, que dejó a muchos niños sin fútbol en las calles.

Otro aspecto que destacó el argentino en la formación fue la “supervivencia” del fútbol en este país, la cual se consigue “manteniendo su esencia”, motivo por el que él cuando se saca fotos con jóvenes que traen puesta una camiseta de un club extranjero les tapa el escudo.

Técnico-táctico

Una vez desarrollada su opinión y perspectiva sobre la formación de los jóvenes futbolistas, el DT de la selección dio conceptos muy enriquecedores para los entrenadores que estábamos allí presentes.

Hay que sacar qué enseñar y cómo enseñar [construir ejercitaciones para entrenar] los puntos que consideramos que un jugador debe aprender”, mencionó, y destacó la importancia de que un futbolista entienda lo que el técnico explica, no solo que reconozca la idea.

Los aspectos ofensivos del juego, que son las acciones vinculadas con la posesión, creación y el ataque, están relacionados “al talento individual” y “son difíciles de enseñar, pero hay muchas cosas que se pueden hacer para que el talento tenga compañía”.

Es así como recomendó trabajar de forma más analítica en las habilitaciones, recepciones, asociaciones, dribles, demarcaciones, centros y definiciones.

Lo mismo sucede con los aspectos defensivos: hay que trabajar la recuperación, coordinación defensiva posicional, juego aéreo, a los arqueros y la presión sobre el inicio rival.

“Enseñar a defender es mucho más fácil que enseñar a atacar”.

Sus ayudantes de campo, Pablo Quiroga y Diego Reyes, también participaron de la exposición mostrando jugadas de partidos en las que se ven ciertos errores defensivos y ofensivos, y cómo ellos los trabajan en la selección con ejercicios.

Desde la presión alta hasta las paredes y atacar el espacio. Todas esas jugadas fueron mostradas con ejercicios animados e, incluso, en campo, con videos de entrenamientos grabados con drones.

Tras mostrar las ejercitaciones planificadas por él y su cuerpo técnico, dijo una frase que debe resonar en la cabeza de cada entrenador: “No copien, creen cosas nuevas”.