Edgardo Lasalvia, representante de futbolistas, dio este domingo una extensa entrevista en Polideportivo (Canal 12) y uno de los temas que tocó fue la ausencia de Franco González en las últimas convocatorias de Peñarol.
El Chino, agente del Cepillo, aseguró que la situación está relacionada con su vínculo con el presidente carbonero: “Mientras esté Ruglio, me van a complicar. Esa es la guerra fría que me hace. Tiene incidencia en muchas cosas”.
“Cuando extendimos el contrato para que se vaya a préstamo, no negociamos un contrato por si volvía a Peñarol. Pusimos ficticiamente ‘2.000 dólares por mes’, que es lo que se le está pagando. No renegociamos porque nadie me atiende ni me habla. Yo, otra vez, me pongo la mano en el bolsillo para poder llegar a fin de mes, pero con cosas que no se hacen”, contó sobre el futbolista, que no juega desde el partido ante Central Español.
Lasalvia también habló sobre Darwin Núñez. Destacó sus virtudes y habló de su falencia: “Es un gran jugador. La va a romper porque juega cuando quiere. El problema de él siempre fue arriba, en la azotea”.
Y recordó cómo negoció su llegada a Benfica: “Rui Costa pensó que el Chino del barrio se iba a subir desesperado al avión, pero pedí los contratos. Almería pagó 25 millones de euros, y este contrato era de 500.000 brutos anuales. Los miré y les dije: ‘¿Este es el contrato? Me están jodiendo’. Me levanté y me fui. Cuando salgo, el padre de Darwin me miró asombrado: ‘Callate la boca, que con esto le consigo más plata’, le dije. Apagué el teléfono y, cuando lo prendí, Rui Costa estaba desesperado; me pidieron otra reunión y subí tres veces el contrato”.
El Chino dijo que esta estrategia se la enseñó Francisco Casal: “Fui con la llave de un Lamborghini y unos lentes, pero no tenía un peso. ‘Chinito, entrá con una confianza bárbara, parate firme, tirá ahí arriba la llave del mejor auto y, ni bien veas el contrato, deciles que te están tomando el pelo y levantate y andate’”.