El 2-0 de Huracán sobre San Lorenzo cortó una racha de 25 años sin victorias del Globo en el Nuevo Gasómetro y profundizó la crisis del Ciclón, que marcha último en el grupo A del Torneo Clausura del fútbol argentino, con apenas tres puntos.
El Globo, quinto en el grupo B con siete unidades, lleva ocho clásicos sin perder (desde 2022) y terminó celebrando sin su gente ante un estadio lleno, que terminó siendo escenario de cánticos e insultos contra los jugadores del Ciclón.
Desde “Jugadores, la c… de su madre” hasta “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, el amplio cancionero de la hinchada azulgrana se hizo sentir en contra de su propio plantel, que no levantó pese a la llegada de un viejo conocido del club como Néstor Gorosito a la dirección técnica.
“Queremos camboyanos, queremos matadores, queremos jugadores que sientan los colores. Basta de fracasados, jugadores mediocres, San Lorenzo es un grande, queremos ser campeones”, es otro de los cánticos históricos de la Butteler.
En ese contexto, Huracán aprovechó para sacar pecho. Antes del partido, hubo una arenga de su capitán, el arquero nacionalizado Hernán Galíndez, quien lejos de apelar a viejos clichés como la garra y factores anímicos, apuntó al juego: “Amo jugar al fútbol donde sea. Yo nací para jugar este tipo de partidos y ustedes también. Venimos a su casa y los bailamos”.