Los partidos que los equipos bolivianos disputarán esta semana por la Copa Libertadores y la Sudamericana como locales serán fuera de su país. Así lo decidió la Dirección de Competiciones y Operaciones de la Conmebol, que trasladó esos encuentros a Paraguay.

Los conflictos sociales que registra Bolivia llevaron al ente rector del fútbol sudamericano a tomar la determinación, a raíz de los bloqueos de calles y carreteras que se reportan en medio de un contexto de protestas sociales contra el presidente Rodrigo Paz.

Las manifestaciones, que incluyen cortes de vías que tienen casi incomunicada a La Paz, llevan ya dos semanas y se concentran en algunas zonas de la ciudad de El Alto, próxima a la capital, lideradas por campesinos locales y la Central Obrera Boliviana (COB).

Always Ready, que es local en El Alto, jugará ante Mirassol por la Libertadores el martes a las 21 horas en el estadio La Huerta, del Club Libertad. Fue el primero de los tres partidos que cambió de sede y se entendió el cambio por ser el punto más próximo a los enfrentamientos entre los manifestantes y las Fuerzas Armadas.

El miércoles, Independiente Petrolero saldrá de Sucre y jugará ante Botafogo en el mismo estadio, que el jueves albergará el duelo entre Blooming y Carabobo. No hay conflictos en Sucre ni en Santa Cruz, pero de todos modos la Conmebol mudó esos partidos.