Kevin Martínez, el arquero de Danubio que defendió a sus compañeros y se enfrentó a integrantes de la barra que entraron al campo de juego con el objetivo de agredir a los jugadores franjeados en el partido frente a City Torque en el estadio Charrúa, se disculpó por sus actos este miércoles.
A través de un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, el guardameta de 21 años se manifestó un día después del violento episodio, expresó su “repudio a cualquier forma de violencia” y asumió la “responsabilidad” que le corresponde.
Considerando que se formó en Danubio, dice tener “una responsabilidad que va más allá de entrar a una cancha”. “Represento a Danubio, a mis compañeros, al cuerpo técnico, a mi familia y a una hinchada que confía en nosotros. Por eso quiero pedir disculpas a todos”, escribió.
“La violencia no representa los valores con los que me formé en Danubio, ni los valores que quiero representar como profesional y como persona”, agregó.
COMUNICADO COMPLETO
Hoy me toca dar la cara.
Después de lo sucedido ayer, quiero expresar públicamente mi repudio a cualquier forma de violencia y, al mismo tiempo, asumir la responsabilidad que me corresponde.
Soy consciente de que, como jugador profesional y especialmente como alguien que se formó desde las divisiones juveniles y lleva toda su vida futbolística dentro de este club, tengo una responsabilidad que va mucho más allá de entrar a una cancha. Represento a Danubio, a mis compañeros, al cuerpo técnico, a mi familia y a una hinchada que confía en nosotros. Por eso quiero pedir disculpas a todos.
No voy a esconderme detrás de excusas. Me hago responsable de mis actos y de las consecuencias que corresponden. Sé que vestir esta camiseta implica estar a la altura, no solamente en los buenos momentos, sino también cuando las cosas no salen como uno espera.
La violencia no representa los valores con los que me formé en Danubio, ni los valores que quiero representar como profesional y como persona.
Me toca aprender de este momento, trabajar para que no vuelva a suceder y demostrar con hechos, y no solamente con palabras, que puedo estar a la altura de la responsabilidad que significa defender esta camiseta.
Gracias a quienes estuvieron, a quienes me apoyan y también a quienes están decepcionados. Entiendo cada una de esas reacciones.
Ahora toca trabajar, aprender y seguir.