Bayan Mahmud tiene 18 años y juega en la cuarta división de Boca Juniors. Oriundo de Ghana, días atrás se conoció una emotiva historia de vida, que este jueves fue publicada en el sitio oficial del club con relatos del futbolista.
Mahmud escapó en 2010 de su país natal, pues estaba en medio de una guerra de tribus que les costó la vida a sus padres y a su hermano. Huyó para no tener el mismo trágico final, y llegó a Argentina, donde durmió detrás de un contenedor, sin comer, por temor a que le sucediera algo porque "no tenía documentos ni nada".
"Yo no sabía que estaba viniendo a Argentina. Me subí a cualquier barco, tenía que escapar de la guerra. Mis padres habían fallecido en 2005 en la guerra y sabía que era muy peligroso", relató, y sabía que corría riesgo.
Mahmud es futbolista porque su padre también lo fue, y se desempeña como volante o lateral por el bando derecho. Está en Boca desde 2011, porque el club colaboró con él, lo ayudó a radicarse legalmente en tierras argentinas y le dio asilo.
A Bayan lo vieron jugando al fútbol en una plaza en Constitución, donde se juntaba con otros inmigrantes africanos. "Una persona que se llama Ruben García me vio jugando ahí y me trajo a Boca. Agarramos el formulario y me tomaron la prueba, y ese día jugué muy bien", relató el jugador, que ya comenzó a estudiar.
El juvenil expresó su deseo de ser "el primer negro en jugar en la selección argentina".