Luego de golear 4-0 al Go Ahead Eagles por la segunda división holandesa, los jugadores del Graafschap se acercaron a la tribuna visitante para festejar con sus hinchas.
Los festejos se vieron interrumpidos, de forma abrupta, por el ingreso de los ultras del equipo local, que pretendieron agredir a los futbolistas visitantes.
Varios de esos jugadores, que fueron perseguidos por el terreno de juego, se defendieron y emprendieron a golpes de puño y patadas sobre los agresores. Finalmente la seguridad consiguió detener el conflicto.