Germán Pezzella fue presentado como nuevo jugador de Peñarol este jueves en el estadio Campeón del Siglo, donde agradeció al presidente del club, Ignacio Ruglio, al director deportivo, Marcelo Rodríguez, y al entrenador, Diego Aguirre, “por haber querido que esté”. Además aprovechó para despedirse de River Plate: “Por todo lo que pasé ahí es el club más importante de mi vida”.
“Sé muy bien al club que vengo. Tengo amigos hinchas de Peñarol. Maxi Olivera es un amigo de muchos años. Hemos compartido en Italia [en Fiorentina] y todos los días me hablaba de su sentimiento por Peñarol, del club y su gente. Cuando se presentó la oportunidad volví a hablar con él y con Sebastián Cristóforo, sobre todo para empaparme un poco de lo que es el club en sí. Hoy estoy acá contento y quiero disfrutar de este nuevo paso”, contó.
Competitividad y las charlas con Aguirre
Además, puso sobre la balanza sus “ganas de competir”. “Sé que vengo a un club muy popular, al que la gente le pone la vara muy alta, y a mí me gusta competir. Me gusta el fútbol y pelear por grandes cosas, y sé que acá lo vamos a hacer”, agregó.
“Conozco la historia de este club en Sudamérica. Conozco las ganas que tiene la gente de competir en Copa Libertadores y de conseguir grandes cosas. Sé cómo se vive el fútbol en este club, y eso como jugador es lo que me motiva en el día a día para pelear, para dar el máximo y para darle una alegría a esa gente consiguiendo títulos. Lo que me movió toda mi vida, y me sigue moviendo, es la competitividad”, explicó.
“A lo largo de mi carrera he tenido muchos compañeros y amigos uruguayos. Somos prácticamente iguales. Tuve esa sensación de sentirme como en casa cuando llegué hace tres días, en un lugar normal y ameno para mí. Esas cosas reunidas me dieron la confianza de tomar esta decisión”, añadió Pezzella, quien a sus 35 años llega bien desde lo físico, pese a haber estado entrenando al margen del plantel de River Plate en los últimos meses.
“Todo el mundo está al tanto de eso. Individualmente lo he gestionado a mi manera y he redoblado esfuerzos. Llego bien. He hablado con Diego Aguirre y le he dicho que necesito en estos entrenamientos equipararme a mis compañeros y tener esa medida. Me vengo sintiendo bien y estoy a disposición de él para lo que necesite”, dijo, y valoró sus diálogos con el entrenador aurinegro antes de firmar el contrato por un año y medio.
“Fueron charlas muy sinceras de las dos partes al 100%; él manifestándome lo que necesita y pretende de mí, y yo siéndole sincero respecto a lo que busco y el momento en el que llego. Esa normalidad en las charlas, hablando de igual a igual, también me impulsó a tomar esta decisión”, comentó.
Lo que puede aportarle al club y la visión de Jaime
“Soy una persona que me involucro mucho donde voy. Como a veces se gana y a veces no, siento que la única manera de dormir tranquilo es dando todo lo que tengo. Eso lo hice en todos los lugares donde estuve. Así como me involucro, intento que en el día a día el que me rodee esté cómodo, que pueda hacer su trabajo en buenas condiciones y tener una relación normal y cercana”, dijo, y puso énfasis en el vínculo con los jóvenes.
“Muchas veces pasa que algún chico de una edad temprana en esto tiene un poco de pudor o vergüenza por relacionarse, y dar ese paso primero ayuda y descomprime mucho la situación. En estos tres días vi chicos muy comprometidos. Desde el más joven hasta los de más experiencia, los entrenamientos fueron a full. Eso me gusta y me da la sensación de que vamos a poder conseguir cosas”, valoró.
Entre los jóvenes está su compatriota Leonel Jaime, a quien conoce “mucho de River”. “Él está recién arrancando. Le tocó salir en busca de minutos y lo que más habla de él es no quedarse en una situación cómoda, como estar en River y no jugar, y salir a hacer experiencia y crecer. Dar ese paso de cambiar de país, a su edad, y venir a un club exigente, habla mucho de sus ganas y del convencimiento de sus condiciones”, destacó.
“Es un chico buenísimo. Apenas llegué me dijeron que la gente prácticamente habla solo de él. Hay que ayudarlo, estarle encima e intentar que siga sintiéndose cómodo y disfrutar. Hay que ayudar a que [los jóvenes] puedan sentirse libres para que, cuando salgan a la cancha, la gente de más experiencia sea la que se haga cargo de esas situaciones y ellos sacarse esa mochila y dar todo lo que tienen”, opinó.
Pezzella dijo que le “gustó el ambiente” que vio el domingo en el Campeón del Siglo, donde la “la gente estuvo todo el tiempo impulsando al equipo”, y más allá de sus pergaminos como campeón de América y del mundo con Argentina, y de la Copa Libertadores con River Plate, aseguró que “el fútbol es presente”. “Mi cabeza está en ayudar al equipo, al grupo y al club en todo lo que pueda, y en dar el máximo”, concluyó.