Gastón Ramírez, actual futbolista de Boston River, opinó del pase de Maximiliano Silvera a Nacional (tras dos temporadas jugando en Peñarol) y criticó a los jugadores aurinegros que le cantaron “el que no salta es un traidor” al actual atacante tricolor.
“Maxi se fue a Nacional porque Peñarol no lo quiso, evidentemente. Estaba bajo contrato de Peñarol. Sé la voluntad que tenía él de renovar. Pasaron cosas que todos ya saben; evidentemente que no le dieron la confianza para renovar o no se le cumplieron ciertas cosas que le prometieron. Fue uno de los que más se entregó a Peñarol”, dijo el enganche formado en el club carbonero, en La mañana del futbol de El Espectador Deportes 810 AM.
“Lo que más me llamó la atención de la gente que conoce la interna fue que pusieran en duda su profesionalismo que haya tenido un arreglo con Nacional antes de las finales; me dolió. Hablé con él”, expresó Ramírez.
“Yo crecí en una época con el Toni [Pacheco] y Darío [Rodríguez], que no hubieran dicho nada de lo que se dijo, sobre todo a un compañero. Cuando a un jugador se lo critica, los que te respaldan son tus compañeros. Hay que tener respeto a la hora de hablar de decisiones”, afirmó el volante ofensivo.
Ramírez reconoció que le dolió la llegada de Silvera a los tricolores, aunque la entendió: “Obviamente que duele, porque yo soy hincha de Peñarol y jamás iría a Nacional, pero hay otro compañero que no. Hay jugadores que hemos tenido la suerte de crecer en Peñarol, hacer formativas y llegar a Primera, y hay otros jugadores que no tienen esa posibilidad”.
Y concluyó: “Es difícil decirle que no a un grande en el momento que te toca. Ahora mismo hay jugadores de Nacional que son hinchas de Peñarol, y por ahí puede haber jugadores en Peñarol que eran o son de Nacional. Pasa y va a seguir pasando. Hay jugadores que ahora hablan, pero no sé qué hubiera pasado si les hubiera salido la posibilidad de jugar antes en el otro grande”.