El jugador Luciano Javier Cabral, quien a sus 21 años defiende al Atlético Paranaense tras haber llegado a mediados de 2016 desde Argentinos Juniors, está prófugo de la justicia argentina, que lo busca por su presunta participación en una riña callejera que arrojó como resultado un fallecido.
El volante nacionalizado chileno retornó a su país para las fiestas y pasó con su familia en el municipio mendocino de General Alvear, que se vio sacudido este domingo de mañana por el asesinato del murguero Joan Ariel Villegas, de 27 años.
La víctima se vio involucrada en una riña callejera y sufrió varias heridas tras ser golpeado con un escombro, lo que le generó hundimiento de cráneo y posteriormente terminó con su vida. Por el crimen fue detenido Juan Cabral (42 años), padre del futbolista, y un menor de 17.
Si bien medios locales aseguraron el mismo día del asesinato que la participación de Luciano Cabral había quedado descartada, hoy el jugador es buscado por la justicia, al igual que otras tres personas.
Cabral, surgido en la CAI de Comodoro Rivadavia, pasó a Argentinos Juniors a comienzos de 2014 y jugó en el club un año y medio hasta partir al Paranaense, donde disputó apenas seis partidos y no anotó. Defendió a la selección chilena que en enero de 2015 perdió tres partidos y ganó uno en el Sudamericano sub-20 de Uruguay.