Ignacio Ruglio y Leonel Jaime, presidente y futbolista de Peñarol respectivamente, compartieron un asado este sábado tras el hecho protagonizado por el argentino el viernes en el Estadio Centenario, donde se largó a llorar durante el partido frente a Juventud.
Luego del encuentro con el jugador, el presidente aurinegro compartió un estado de WhatsApp en el que escribió: “Calma y energía positiva, que en las difíciles se sale juntos y trabajando. ¡¡Vamo’ arriba, Leo, que todo va a salir bien!!”.
El episodio ocurrió pasados los 30 minutos del primer tiempo, cuando el futbolista de de 20 años decidió detener un ataque de Peñarol al advertir que Kevin Rolón, futbolista rival, se encontraba caído y con muestras de dolor tras disputar una pelota con Ignacio Alegre. El argentino frenó la jugada y solicitó al árbitro que permitiera la atención del rival.
Su decisión provocó el malestar de algunos compañeros, principalmente Javier Cabrera y Nicolás Fernández, quienes le recriminaron haber interrumpido una acción ofensiva. Minutos después, las cámaras de la transmisión televisiva captaron a Jaime llorando en pleno campo de juego.
Uno de los que se pronunció públicamente fue Jorge Brito, expresidente de River Plate de Argentina, club propietario de la ficha del futbolista argentino, que se encuentra a préstamo en Peñarol. “Orgullo como hincha de River por tu gesto, Leo. La grandeza también se demuestra en estos momentos. Seguí siempre con esos valores”, escribió el exdirigente en sus redes sociales, respaldando la actitud del futbolista.