El esquiador acrobático estadounidense Gus Kenworthy, de 24 años, se declaró homosexual y narró su historia en una entrevista con ESPN The Magazine, a la que linkeó desde su cuenta de twitter junto al mensaje: “soy gay”.

Considerado uno de los mejores del mundo en su especialidad, compitiendo en las categorías slopestyle y halfpipe, ganó medallas de oro en los Juegos de Invierno de Nueva Zelanda 2011, de bronce en Tignes 2013 y de plata en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014.

Con el segundo puesto de Sochi no terminó del todo orgulloso porque “quería demostrar que era el mejor del mundo”, pero se ganó el cariño del público con un acto valorado por aquellos que aman a los animales: adoptó cinco cachorros que habían sido abandonados fuera de un centro de prensa olímpico.

“Hoy es el primer día del resto de mi vida”, publicó en su cuenta de Twitter minutos antes de confesar su homosexualidad, y reveló que siendo un niño de cinco años se sabía gay, pero “recién hace un par de años” lo reconoció ante su familia.

De inmediato Kenworthy recibió muestras de apoyo desde el ambiente del deporte y fue felicitado por su valentía, ante lo cual manifestó su agradecimiento. “Estamos orgullosos de decir que eres parte del #TeamUSA”, le escribió en Twitter el equipo olímpico estadounidense con los colores de la diversidad.