Así como Mario Gotze se puso la pilcha de héroe en el Mundial de Brasil por su gol en la final ante Argentina, conquista que le dio el título a la selección de Alemania, 24 años atrás sucedió lo mismo con Andreas Brehme, autor del único tanto en el partido decisivo de la Copa del Mundo de 1990 en el Olímpico de Roma ante los argentinos.

Hoy, el presente de aquel lateral es bien distinto. De marcar con el botín derecho en una final y con el izquierdo en dos semifinales consecutivas (1986 ante Francia y 1990 frente a Inglaterra), pasó a estar en la ruina económica, sin trabajo y a punto de perder todo lo que le dejó una exitosa carrera deportiva, según informó el diario alemán Deutsche Welle.

El ex lateral por izquierda del Kaiserslautern, Bayern Munich, Inter de Milán y Zaragoza, entre otros, se retiró en 1998, cuando tenía 38 años, y desde entonces ya nada fue igual. Su carrera como entrenador fue corta y mala, y trabajó en el fútbol por última vez en 2006, cuando integró el cuerpo técnico del Stuttgart. Después de aquella vez no volvió a tener trabajo estable, lo que le generó al día de hoy una deuda de 200.000 euros.

Para Brehme, quien está a punto de perder su casa, solicitó ayuda públicamente Franz Beckenbauer, quien fuera su entrenador en el Mundial de 1990. El pedido tuvo un rápido efecto y el ex futbolista Oliver Straube fue el primero en responder, ofreciéndole empleo en su empresa, que se dedica a la limpieza de canalizaciones, sanitarios e inodoros.

“Estamos dispuestos a emplear a Andreas Brehme como ayudante en nuestra firma. Allí se enterará lo que es trabajar de verdad haciendo el aseo de los sanitarios e inodoros. Eso le servirá para enterarse de cómo es la vida y mejorar su imagen. Eso sí es ayudar a Brehme”, declaró Straube en relación al ex jugador de 53 años, autor de ocho goles en sus 86 partidos con la selección germana.