Rosario Central le ganó a Racing 2-1 por los cuartos de final del Torneo Apertura del fútbol argentino y visitará a River Plate por semifinales el próximo sábado. El partido se jugó este miércoles y estuvo marcado por las polémicas y las dos expulsiones sufridas por el equipo de Avellaneda, que criticó el arbitraje de Darío Herrera.
La principal crítica al juez se dio por la tarjeta roja directa a Adrián Maravilla Martínez a instancias del VAR, en una situación que, en tiempo real, había sido juzgada con amonestación. Por si fuera poco, Marco Di Cesare vio su segunda amarilla a los 6’ del alargue, lo que dejó al conjunto de Gustavo Costas con nueve hombres.
Tras el partido, el presidente de Racing, Diego Milito, fue tajante: “Nos sentimos robados” y “fue una vergüenza” fueron algunos de los conceptos vertidos por el exgoleador racinguista, que no es afín a la conducción de Claudio Chiqui Tapia al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Esas declaraciones motivaron a Ángel Di María para expresarse a través de una historia en su cuenta de Instagram. El Fideo, cercano al Chiqui Tapia y apuntado como uno de los beneficiados por las polémicas arbitrales desde su vuelta al fútbol argentino, aseguró que “molesta que Central pelee todo” y “ver ganar a los equipos del interior”.
“Nadie se hace cargo de por qué pierden. Hoy es más fácil pegarle a Central que hacer mea culpa y corregir tus propios errores. De la cantidad de veces que Central fue perjudicado por decisiones arbitrales nadie dijo nada, peor hoy las decisiones arbitrales son siempre erradas. Qué loco, ¿no? ¿Antes se debatían tanto los penales? ¿Antes se debatían tanto las tarjetas?”, se preguntó. Y agregó: “Caretas”.
“Muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ no pueden ni dirigir su club. El periodismo más fuerte está en Buenos Aires, por eso los del interior siempre tuvimos que callarnos, pero no nos callamos más. El interior crece y eso duele, eso incomoda y molesta”, añadió.
Aseguró que el gol que se le anuló a su compañero Alejo Véliz cuando su equipo iba perdiendo 1-0 no fue offside, y cerró con un mensaje contundente. “Después quieren que los campeones del mundo vengan a Argentina a jugar. ¿Para qué? ¿Para que solo digan que nos ayudan? ¿Que el fútbol está manchado? El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales y eso molesta. Buenas noches”, concluyó.