Albania es uno de los países más “raros” de Europa. Conocido como “la tierra de las águilas” por la gran cantidad de esos animales que solía haber, es el primer estado laico del continente, vivió una dictadura entre 1944 y 1985 y tiene los pelícanos más grandes del mundo.

Es el país de los búnkeres, con más de 100.000 de hormigón y hierro en todo el territorio debido a la obsesión del dictador Enver Hoxha con una posible invasión de otros países, ya que, según él, los querían borrar del mapa.

Se trata de un país con muchas curiosidades, y eso tal vez puede hacer complicada la residencia de personas que no sean albanesas.

Por esto último, en esta ocasión hablamos con alguien que lo vivió en primera persona, y, lógicamente, es un futbolista uruguayo, porque los hay en todas partes del mundo. Él es Luciano Uran.

Este delantero, nacido hace 26 años en Dolores, departamento de Soriano, comenzó a jugar en Danubio de su pueblo natal y estuvo allí hasta los 17 años, cuando viajó a Montevideo para realizar una prueba con Nacional.

Era la primera vez que salía de su pueblo y le dijeron que era “muy difícil quedar” por su edad, por ser segundo año de Cuarta, pero en los entrenamientos le fue “muy bien” y lo ficharon.

“A lo primero no caía, no me daba cuenta dónde estaba. No dimensionaba que había pasado de jugar en el interior a jugar en Nacional, pero me pude adaptar rápido”, recordó en diálogo con FútbolUy.

Al año siguiente, jugó en Tercera División y salieron campeones con un gol suyo en la hora [2-1 a Juventud en 2019]. En 2020, firmó contrato profesional y se fue cedido a Albion, que en ese momento estaba en la Segunda División Profesional.

Luciano Uran, campeón de Tercera División con Nacional. Foto: Instagram @luciano_uran

Luciano Uran, campeón de Tercera División con Nacional. Foto: Instagram @luciano_uran

“Era un sacrificio. El plantel de Segunda División no tenía lo que tenía la reserva de Nacional: terminar el entrenamiento y tener las proteínas para tomar; en Albion te daban la camiseta y te la tenías que llevar a tu casa para lavarla”, destacó.

“Tuve algunos problemas, con el capitán más que nada, y no pude sumar los minutos que quería”, contó, y ahondó: “Me fui a mi pueblo, el equipo dijo ‘en tal fecha volvemos a entrenar’, y tenía turno para renovar la cédula, por lo que no podía volver a Montevideo porque tenía que volver por un día e irme de vuelta a sacarme la cédula”.

“Dije que volvía el día que el entrenador dijo que volvíamos todos juntos, y eso como que se tomó mal. Me fui siendo titular y cuando volví hacían dos equipos y yo me quedaba afuera corriendo solo; me hicieron la cruz por eso”, añadió.

“El capitán tenía mucha confianza con el técnico. Cuando cambiaron de entrenador, volví a ser titular, pero no con la misma confianza”, indicó.

Tras eso, quedó libre y bajó a la Primera División Amateur (ex-C) para jugar en Oriental de La Paz. La C “es más difícil” y “los sueldos no son muy altos, y vivir en Montevideo tiene un costo alto”.

Cambio rotundo de vida

Pero en 2022 le cambiaría la vida para siempre. Unos conocidos de su pueblo se fueron a España a jugar, le mostraron videos de Luciano al presidente del club y dos días después ya estaba viajando para sumarse al equipo.

Y es así como se dio su llegada al Juventus Lloret, que en ese entonces jugaba en la Tercera Catalana, equivalente a la Octava División del fútbol español. Esta categoría no tiene un nivel “muy alto”, aunque “se juega más” que en el fútbol uruguayo, que es más “fuerte y físico”.

“En el pueblo al que llegué [Lloret] hay muchos uruguayos, y me adapté rápido. Es un pueblo chico”, relató, y contó cómo es un día suyo ahí: “Me levanto, voy al gimnasio, al mediodía entrenamos y en la tarde salimos a caminar con el mate. Tenemos la playa a unas calles”.

“Para la categoría en la que estábamos y para lo que ofrecen los demás equipos de la vuelta, bastante bien. Nos daban casa, comida y sueldo”, dijo.

“Al presidente le gusta el estilo de juego de Sudamérica. Si ves el equipo, casi no hay españoles”, y por eso además no tienen mucho apoyo en el pueblo: “La gente sabe que el equipo es de gente de Sudamérica. El Lloret es el club de toda la vida de aquí y se identifican con ese, este [Juventus Lloret] lleva siete años y lo ven como algo extraño”.

Luciano Uran jugando en Juventus Lloret de España. Foto: Instagram @luciano_uran

Luciano Uran jugando en Juventus Lloret de España. Foto: Instagram @luciano_uran

Luego de tres años, en los que ascendieron dos categorías hasta llegar a Primera Catalana (Sexta División), le surgió la posibilidad de ir a jugar al país que destacamos al principio: Albania.

“El entrenador que nos dirigía [en España] es albanés y siempre le decíamos que nos llevara a Albania para probar”, contó, y agregó: “Salió la oportunidad, fui a una prueba y a los tres días me querían firmar el contrato”.

Es así como se dio su llegada al KS Burreli, que compite en Segunda División. Su vínculo contractual era de dos años, pero no lo cumplió porque se le hizo “muy difícil el día a día, el idioma y la cultura”.

“Fui a un pueblo muy chico y me sentía solo. Era levantarme, entrenar y volver a una habitación de 4x4”, apuntó, y ahondó: “Sentía que el país estaba muy atrasado y la gente es muy cerrada. Capaz que a las cuatro de la tarde salías a caminar y ya no te cruzabas a nadie en la calle”.

La liga le hizo recordar “mucho a Uruguay porque era muy física, intensa y con muchos duelos”. “En los primeros partidos arranqué bien, motivado, pero después me fui desmotivando por el día a día y mi nivel fue bajando”, siguió.

“En una fecha FIFA que se paró el campeonato, volví a España y cuando regresé a Albania dije ‘no quiero estar más’. El equipo quería que cumpliera el contrato, pero llegamos a un acuerdo”, recordó.

Y añadió: “En España salía a la calle y me cruzaba con gente y tenía la playa cerca. En Albania estaba rodeado de montañas, era como un pueblo perdido; la capital era lo más cerca, a una hora y media”.

Luciano Uran jugando en el KS Burreli de Albania. Foto: Instagram @luciano_uran

Luciano Uran jugando en el KS Burreli de Albania. Foto: Instagram @luciano_uran

Los hinchas “acompañaban bastante al equipo”: “Si ganábamos, te paraban en la calle y te felicitaban”. El club, además, “tenía un campo natural, uno sintético y un miniestadio; bastante organizado, pero me dijeron que no aspiraban a ascender, que querían el próximo año, y eso me desmotivó”.

En enero de 2026, volvió a Juventus Lloret, pero pocas semanas después —luego de realizada esta entrevista— fue anunciado como nuevo jugador del Inter Barcelona, de la Segunda Catalana.

“Me gustaría jugar acá en una liga más arriba, pero, si no se da, volver a Uruguay nunca lo descarto”, dijo Uran, que aseguró que estas divisiones del ascenso español tiene un nivel “parecido” a la C de Uruguay y la liga albanesa a la B.

En esos lugares en los que jugó “te ofrecen un lugar donde vivir y la comida, y el sueldo te queda para vos”.

“En Uruguay, con el sueldo tenía que pagar un alquiler y los viajes, no me rendía”, señaló Luciano, que cuando terminó su participación en la C con Oriental trabajó en la construcción.

Por último, habló de si recomendaría jugar donde él lo hizo: “No recomendaría Albania por mi experiencia. Con 22 años haría el esfuerzo de estar dos años para mejorar, pero con 26 lo veía como un esfuerzo que no sé si me iba a servir”.