Daniel Carreño, el único representante de Nacional que habló en el Campeón del Siglo tras el triunfo clásico sobre Peñarol, destacó en diálogo con la transmisión oficial de televisión que fue “un partido a corazón”.

“Estos clásicos son así. Fue un mal partido, pero nosotros veníamos en un mal momento. Cuando me fueron a buscar a mi casa, hablé de los partidos con Progreso y Peñarol. Ese era el objetivo que yo tenía: cero gol en mi arco y tratar de ganar los seis puntos. Primer objetivo cumplido”, ponderó.

Por primera vez en el Campeonato Uruguayo 2026, luego de 26 fechas, el Bolso pudo encadenar dos encuentros sin recibir goles. En el debut de Carreño le ganó a Progreso 1-0 y este domingo repitió el resultado en territorio carbonero.

“A partir de mañana empieza otro campeonato para nosotros. Se nos abre el Clausura y tenemos que ganar o ganar; no nos queda otra. No podemos dormirnos. Ahora vamos a festejar un poco”, expresó.

“Es emocional. Los clásicos son emocionales. Mi obligación ahora es mejorar el juego de este equipo. Tenemos que jugar mejor, por supuesto, pero ahora necesitábamos esto”, concluyó Carreño, quien ya debe pensar en el duelo del próximo domingo ante Juventud a las 16:30 en el Gran Parque Central.

En Los Céspedes

Después de la salida de la delegación de Nacional del Campeón del Siglo, Carreño habló en Los Céspedes, donde inició su conferencia de prensa saludando a la familia Rada. “Sé que me hubiera dado un abrazo y me hubiera dicho: ‘Suerte, Daniel, menos el domingo’”, dijo, envió las condolencias a sus seres queridos y después se refirió al clásico.

“Los clásicos son emocionales y pasan muchas cosas. Nosotros no estábamos en condiciones de ir a buscar el clásico ni ganarlo a fútbol. Nos está faltando el fútbol. Es la gran tarea que tengo por delante. Cuando fueron a buscarme a mi casa, hubo una posibilidad de que yo dejara pasar los dos partidos, con Progreso y el clásico, y empezara mañana. Ni loco iba a aceptar eso. Era una linda oportunidad que tenía y no quería desaprovecharla”, dijo.

“Hablamos como objetivo de lograr el cero en nuestro arco y ganar los seis puntos. Era mucho y auspicioso pensar eso, pero trabajamos para eso y lo pudimos lograr. Y a partir de mañana, lunes, empezará una nueva historia. Si no ganábamos, era una historia complicada. Ahora se nos abrió un poco el Clausura y no tenemos mucha chance ni margen a flaquear. Así que vamos a seguir trabajando en la parte táctica y seguir cuidando nuestro arco”, agregó.

Además, Carreño remarcó la importancia de “hacer jugar mejor al equipo” porque “así lo marca la historia”. “Este club tiene que ganar todos los partidos, jugar bien y darle posibilidad a los jugadores de la casa. Esta es la historia que marca el club”, señaló.

El análisis del partido

“Los clásicos se ganan en la mitad de la cancha. Los partidos se ganan en las áreas, pero el 80% del partido pasa por la mitad de la cancha. Nosotros estamos convencidos de que también Peñarol podía poblar la mitad de la cancha. Yo me incliné por gente muy sana desde el punto de vista físico, muy corredora, y sabíamos que el partido se podía dar así”, explicó.

“Creo que el gol hizo que Peñarol se viniera unos metros más adelante y nosotros unos metros más atrás. Creo que la entrada de Camilo Cándido nos ayudó mucho. Me negaba a ponerlo tan temprano [en el arranque del segundo tiempo], pero vi que Rodrigo Martínez no estaba atacando ni defendiendo; estaba haciendo un sacrificio bárbaro y no es el puesto de él. Y ahí mis compañeros me convencieron con Camilo”, explicó sobre el cambio.

“Los jugadores aguantaron muy bien. Fue un partido de Copa Libertadores, esos que estamos acostumbrados a jugar en Brasil, en Argentina, con rivales superiores a nosotros”, reconoció Carreño, quien al ser consultado por la efectividad de los cambios que introdujo en la formación titular fue claro: “Sí, porque ganamos”.

Carreño valoró la “fortaleza” de sus jugadores porque Peñarol tuvo “mucho balón de frente al arco” y sostuvieron el 1-0. “Siempre tenían una amenaza, pero nosotros cerramos el camino del medio, que era donde había que cerrar. Y en los costados, jugar mano a mano, Emiliano Ancheta con [Thiago] Espinoza y Tomás Viera con [Javier] Cabrera”, explicó.