En las últimas horas, Max Kruse, exjugador de la selección de Alemania, declaró que su ausencia en la convocatoria del Mundial de Brasil 2014 se debió a un hecho ocurrido en el hotel de la concentración, donde reconoció que jugó al póquer y se registró la “visita de damas”.  Además, el exfutbolista fue duro con Joachim Löw, director técnico de la selección en aquel entonces, y, en el podcast Flutterball, tildó de “hipócrita” su comportamiento al dejarlo afuera de la Copa del Mundo

Por su parte, Löw salió al cruce tras las declaraciones de su exdirigido y fue duro al expresar en Bild de Welt TV: “Simplemente, no era lo suficientemente bueno. Habría estado mejor en el equipo tradicional de Uwe Seeler, porque el ritmo y su dinamismo en el juego eran demasiados escasos”.

“Cosas así en el hotel han sucedido antes, pero esa no fue la razón por la que Max (Kruse) no estuvo allí en 2014. Las razones estaban relacionadas con el desempeño y no con lo que pasó en el hotel. Queríamos ser campeones del mundo de fútbol, no de póquer”, agregó el entrenador campeón del mundo justamente en Brasil 2014.

Y Kruse concluyó contestándole al DT: “Básicamente, no tiene sentido decir que no fui lo suficientemente bueno y luego invitarme a regresar dos meses después del Mundial. Aparentemente, ahí volví a ser lo suficientemente bueno”.