Maddison Keeney es una clavadista australiana de 19 años que en cuestión de horas se hizo conocida en YouTube por una falla que rápidamente recorrió el mundo.

En su último intento en los saltos ornamentales del Mundial de Natación en Rusia buscó una pirueta muy compleja para meterse en la final por las medallas.

Sin embargo, ya estando en el trampolín y al notar que falló en el cálculo, optó por tirarse al agua como lo haría cualquier aficionado en una pileta de un club, ganándose el cero de todos los jueces.