El Paris Saint-Germain confirmó su jerarquía en Europa y derrotó 2-0 al Liverpool en Anfield para sellar la serie con un global de 4-0, clasificándose por tercer año consecutivo a las semifinales de la Liga de Campeones.
El conjunto dirigido por Luis Enrique volvió a mostrar solidez y eficacia, dos aspectos que marcaron la diferencia a lo largo de la eliminatoria. Ante un Liverpool obligado a remontar, el PSG apostó a un planteo inteligente, cediendo la iniciativa y golpeando con velocidad en el contraataque.
En ese contexto, la gran figura fue Ousmane Dembelé, quien apareció en los momentos decisivos para liquidar definitivamente la serie con un doblete en el segundo tiempo.
El arranque del partido tuvo intensidad y situaciones para ambos lados. El PSG avisó primero con una chance clara de Dembelé que no logró concretar, mientras que el Liverpool respondió empujado por su gente y generó su ocasión más peligrosa en la primera mitad.
Un centro de Mohamed Salah encontró a Milos Kerkez, cuyo remate fue desviado de forma espectacular por Matvei Safonov. En el rebote, Virgil van Dijk estuvo a centímetros del gol, pero Marquinhos salvó sobre la línea, en una jugada que pudo cambiar el rumbo del partido.
El equipo inglés mostró voluntad, pero careció de precisión y profundidad para inquietar de forma sostenida a la defensa parisina, que se mostró firme en los momentos de mayor presión.
En el complemento, el Liverpool tuvo una oportunidad inmejorable para meterse en partido cuando el árbitro sancionó penal por una infracción de William Pacho sobre Alexis Mac Allister. Sin embargo, tras la revisión, el VAR anuló la decisión, generando frustración en el conjunto local.
Ese fue el punto de quiebre. El golpe anímico afectó al Liverpool y el PSG no perdonó. A los pocos minutos, en una contra precisa, Dembelé dejó en el camino a Mac Allister con un amague y definió con categoría para poner el 1-0 y sentenciar la eliminatoria.
Ya en tiempo de descuento, nuevamente al contraataque, Bradley Barcola asistió y Dembelé apareció en el segundo palo para marcar el 2-0 definitivo y cerrar una actuación contundente.
El Liverpool quedó eliminado sin títulos europeos y con un cierre de temporada enfocado únicamente en clasificar a la próxima Champions, mientras que el futuro de Arne Slot comienza a ser dudoso.