Este viernes, el magnate estadounidense John Textor fue apartado de la dirección del Botafogo por decisión de un tribunal de arbitraje brasileño.

El proceso de arbitraje es uno de los frentes de la pugna entre Textor, propietario del Fogão, y la trasnacional Eagle Football Holdings Bidco, a través de la cual el norteamericano compró al equipo carioca en 2022.

El club anticipó que pedirá “la revisión de la decisión” a la corte de arbitraje.

La inyección financiera de Textor permitió que el equipo ganara el Brasileirão y la Copa Libertadores en 2024, pero tras el doblete histórico los problemas económicos tocaron la puerta de nuevo.

El Botafogo atraviesa dificultades financieras en medio del colapso de Eagle Football Holdings Bidco, que posee la mayoría accionaria del conjunto brasileño, así como del Olympique de Lyon francés y del Molenbeek belga.

El miércoles, la SAF del Botafogo (Sociedad Anónima de Fútbol, órgano de gestión de los accionistas) anunció que solicitó a la justicia de Rio de Janeiro una solicitud de recuperación judicial.

En crisis total

Según publicó ESPN Brasil en las últimas horas, Botafogo está hundido en una crisis económica que lo lleva a estar debiendo 1.119.102.671 reales, que son equivalentes a US$ 224.692.539.

Además de deudas con otros clubes y futbolistas, le deben a bancos y a empresas que van desde agencia de viajes y alquiler de autos hasta catering para eventos, ingeniería y gestión ambiental, fabricantes de ropa de playa y muchas más.

Mantienen deudas con 11 clubes brasileños y con 17 extranjeros, entres los que se encuentra, según el informe, Nacional, al que le deben 15.619.132 reales, que son poco más de tres millones de dólares.

La realidad es que el último negocio entre ambas instituciones fue la venta de Lucas Villalba, que se cerró en 3.300.000 dólares, pero de los cuales el Tricolor solamente recibirán 1.500.000 porque el resto va para Montevideo City Torque.

Según este informe, justamente al extremo también le deben dinero, pero en su caso 131.330 reales (unos US$ 26.000).

Otros futbolistas uruguayos afectados son Mateo Ponte, quien hoy sigue en el club, con un adeudo de 250.000 reales (US$ 50.000) y Gonzalo Mastriani, que ya no sigue, con 510.000 reales (US$ 102.000).

La deuda más grande con un club brasileño son los US$ 4.475.518 a Santos, mientras que le US$ 38.349.143 al Atlanta United de Estados Unidos y US$ 3.460.009 al delantero Igor Jesús, entre muchas más deudas millonarias.