La derrota de la selección uruguaya de básquet ante Bahamas en condición de local, por las Eliminatorias rumbo al Mundial de Catar 2027, dejó una anécdota que grafica el enorme compromiso de Martín Rojas, quien jugó con una fractura en la mano izquierda.
En un entrenamiento a dos días del partido se le enganchó el dedo en la camiseta de un compañero mientras estaba defendiendo. En el momento pensó que era una dislocación, pero fue a la emergencia junto a Diego Larroque, jefe médico de la selección, y le confirmaron “una fractura de la tercera falange”, según explicó.
“Me hicieron una férula en el vestuario, antes del partido, y la usé por primera vez ahora contra Bahamas. No tuve tiempo de probarla, pero me quedó bastante más cómoda que la que tenía antes. Es cuestión de acostumbrarme y agarrar confianza”, contó.
Sobre la derrota de Uruguay ante Bahamas, Rojas lamentó que “se decidió en los detalles”. “Por momentos tuvimos distracciones por ansiedad y nerviosismo, y por querer ayudar de más al compañero. Eso te lo hacen pagar caro y ahí estuvo gran parte del partido”, reconoció el ala-pívot de Peñarol.
Cuando le preguntaron si el polémico arbitraje incidió en el resultado en el Antel Arena, fue claro: “Tenemos que enfocarnos en nosotros. Cometimos errores. El arbitraje se puede equivocar y es algo con lo que hay que aprender a convivir. Nosotros estamos acostumbrados y es algo normal. La clave es corregir nuestros errores y pensar en el lunes”.
Rojas, quien empezó el partido como suplente, estuvo 23 minutos y 47 segundos dentro de la cancha y aportó 13 puntos (6/7 en dobles y 1/2 en libres), un rebote y una asistencia. Mientras jugó, el balance del tanteador fue favorable a Uruguay por cinco unidades.
La Celeste volverá a jugar el lunes a las 20:10 horas en el Antel Arena frente a Puerto Rico, que es rival directo pensando en la clasificación y esta noche perdió con Argentina.