Previo al 3-0 que le propinó Real Madrid al Atlético de Madrid por la semifinal de ida de la Champions League, hubo lugar a la polémica en el Santiago Bernabéu. Según informan medios españoles, el mosaico que elaboraron los merengues causó malestar en la directiva rojiblanca y hasta podría haber una queja formal ante la UEFA.
La tribuna principal del escenario madridista formó, con cartones violetas y blancos, un trofeo de Liga de Campeones. Mientras tanto, en una de las cabeceras se desplegaron banderas con inscripciones que se entendieron, en el conjunto, como una provocación.
En la más creativa y menos ofensiva podía verse un mapa europeo y una orejona en cada una de las ciudades donde se coronaron los blancos. En otra apareció una copa y las inscripciones “Milan” y “Lisboa”, donde Real Madrid ganó sus últimos títulos justamente ante Atlético de Madrid. Y además dos banderas más chicas que forman “Decidme qué se siente”, la frase con la que los fanáticos merengues inician una canción para chicanear a los colchoneros.