Gimnasia y Esgrima La Plata atraviesa un difícil momento institucional, y quedó en evidencia este jueves por la noche, cuando la Asamblea Ordinaria Anual terminó en una reyerta entre hinchas y dirigentes, que fueron el objetivo de las agresiones.

La pasada semana, el balance arrojó un superávit de 4.022.179.754 pesos, que se sumó a que el club tiene un pasivo de unos 11 millones de dólares, con inhibiciones para el mercado de pases, sumado a que jugadores y empleados reclaman adeudos salariales.

En un momento de la asamblea, los socios del Lobo comenzaron a cantar contra la dirigencia y reclamaron por elecciones, pero ahí fue cuando todo se desmadró. Botellas, sillas y hasta huevos comenzaron a volar hacia el sector donde se encontraban los directivos.

Mariano Cowen, presidente de Gimnasia, sufrió un golpe con un cable de un micrófono, que fue utilizado a modo de “látigo”, mientras que Óscar González Arzac, secretario general, recibió un sillazo.

La sesión fue detenida e, increíblemente, se reanudó minutos más tarde. Los socios aprobaron el balance, pero no la memoria ni el presupuesto.