El pasado sábado sorprendió la ausencia de Washington Aguerre en la convocatoria de Peñarol para el amistoso en Maldonado ante River Plate, cuando Diego Aguirre había confirmado días antes que él iba a atajar en ese partido.

Desde el club informaron a FútbolUy que la situación deriva de una “diferencia legal” en el contrato.

Rodolfo Catino, secretario general del Carbonero, dio la autorización para que se firmara el contrato AUF, que es lo que autoriza al jugador a poder jugar en Peñarol, pero no estaba de acuerdo con “otros documentos” que no firmó “por protección al club”.

Catino planteó que “buscaran una solución alternativa para evitar problemas al club”, y por ese motivo este martes por la mañana se realizó un consejo directivo con la presencia además del jugador y su representante, Rafael Monge.

A la salida del mitin, Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, aseguró que “ya estaba arreglado”. “Ya estaba todo el contrato hecho, había algunas cosas puntuales que Rodolfo había visto, un par de objeciones puntuales que quedaron resueltas”, añadió.

“Puntos de los contratos, nada más que eso. Queda en el seno del consejo directivo”, aclaró, y siguió: “El contrato ya estaba firmado y Aguerre ya era jugador de Peñarol. Se hizo una votación sobre el complementario que había, solo como para dar la opinión de cada uno”.

“Washington entrena con normalidad. En estas horas salieron un montón de cosas, como que él no iba a entrenar. Peñarol siempre es caja de resonancia y en año electoral, mucho más. Nada de eso era verdad”, indicó.

Y ahondó sobre esa “caja de resonancia”: “Ayer Aguirre me dice: ‘me escribió un periodista [preguntándome si] no dirijo hoy de noche porque estoy enojado’. ‘Por qué sale que estoy enojado si pongo a Julio Mozzo como premio a que es bicampeón con la Tercera?’. Es año electoral, van a salir bolazos todos los días”.

“Hay cosas que muchas veces salen de acá adentro. Cada vez hay más programas y gente opinando. Si alguien tiene ganas de ponernos noticias falsas…”, comentó, y cerró: “Hay youtubers que hasta pueden operar para el rival, soy un convencido de que mucha de esa gente está paga por gente del equipo rival para desestabilizar”.

Catino, por su parte, destacó afuera del Palacio Cr. Gastón Güelfi que “la situación se terminó arreglando” porque “se cambiaron los contratos y se resguardaron las situaciones que yo entendía que eran problemáticas para el club”.

“El representante y el jugador pusieron muy buena disposición para intentar solucionar”, agregó.

Con respecto a la votación que se hizo, que fue 8-3 a favor del contrato, dijo: “Voté en contra porque no estoy de acuerdo con algunas cosas que no tienen que ver con lo que iba a firmar. Ahora firmo, pero no estaba de acuerdo con algunas cosas del contrato”.

“No se puede presentar a un jugador cuando no está firmado. Eso es un error que debe cambiar, y lo dije adentro”, concluyó.