Mientras la policía local esperaba enfrentamientos entre argentinos e ingleses en Atlanta, en el marco de la semifinal de la Copa del Mundo, los fanáticos albicelestes fueron noticia en el mundo por pelearse entre ellos en el medio de un banderazo.
En pleno centro de la capital del estado de Georgia, donde había aproximadamente 10.000 hinchas argentinos haciendo su fiesta, miembros de las barras de San Lorenzo y Huracán intercambiaron insultos y luego pasaron al plano de las agresiones físicas.
Rápidamente fueron identificados cinco hinchas de Huracán y dos de San Lorenzo, quienes a partir de hoy quedaron inhabilitados para ingresar a los estadios de su país por resolución de la Dirección Nacional de Seguridad en Eventos Deportivos.
Según informó TyC Sports, uno de los protagonistas se llama Leandro Gastón Fernández y días después del episodio fue detenido en Orlando por robarse una vincha con la cabeza de un personaje de Minions en uno de los parques temáticos de Universal Studios.
A Fernández y a Matías Silveti les aplicaron una suspensión de cuatro años para espectáculos deportivos, y a otros tres hinchas, que son familiares, tres años. Por el lado de San Lorenzo, los dos hinchas identificados recibieron una prohibición de asistencia de dos años, con una particularidad: uno ya había recibido un castigo de dos años por peleas en Rusia 2018.