Rosario Central derrotó 3-1 a Estudiantes de La Plata este sábado en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero y se consagró campeón de la Supercopa Internacional, en una final que terminó con incidentes entre los protagonistas.
El equipo dirigido por el uruguayo Alexander Medina, que perdió a Gabriel Neves a los seis minutos por lesión, comenzó en ventaja prácticamente desde el vestuario ya que el exNacional Alexis Castro abrió el marcador a los 51 segundos luego de una jugada iniciada por Joaquín Tobio Burgos y una asistencia de Guido Carrillo.
Sin embargo, Rosario Central reaccionó y dio vuelta el resultado antes del descanso con un doblete de Ángel Di María. El campeón del mundo marcó el empate con un gol de tiro libre y, sobre el cierre de la primera mitad, convirtió de penal el 2-1 tras una infracción sancionada por el árbitro Darío Herrera.
Estudiantes buscó la igualdad durante el complemento, pero no logró concretarla y, ya en tiempo adicional, Julián Fernández aprovechó que el arquero uruguayo Fernando Muslera había subido a buscar el empate en una pelota quieta para convertir el 3-1 definitivo.
El cierre del encuentro estuvo marcado por incidentes entre futbolistas de ambos equipos y reclamos contra Herrera. Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, ingresó al campo de juego en medio de las protestas contra el arbitraje. El Cacique también le reprochó desde cerca al juez.