Xolos Tijuana, el equipo que dirige Sebastián Abreu, derrotó a León 1-0 como local y quedó primero en el Torneo Apertura de México con dos victorias. En la previa, el entrenador había prometido en conferencia de prensa que pagaría un asado para el plantel en caso de ganar.

“Los clásicos no se juegan; se ganan. Hoy no jugamos; ganamos. Nuestro equipo quería ganar. Hoy fuimos el equipo más uruguayo que he visto en mucho tiempo en un campo de juego. Defendimos, defendimos y defendimos, y aprovechamos las poquitas que tuvimos, y defendimos a morir. Los que entraban, entraron en esa tónica”, ponderó.

El Loco dijo estar “feliz de ver que, cuando no se puede tener el juego, el equipo tiene la otra parte, que es importantísima en el fútbol”. “A veces el rival puede tener virtudes, sacarte el balón o tener más posesión y circulación de balón, sin agredirte tanto, pero con mucha posesión de balón. El equipo mordió, mordió y mordió, y esperó”, ponderó el uruguayo.

“Tuvimos una oportunidad y el arquero estuvo muy bien. Tuvimos una segunda que pudimos ejecutar y conseguimos la tercera victoria consecutiva, empatando la mejor racha histórica del club. Ladrillito por ladrillito, y a pagar el asadito”, añadió Abreu, quien se mantuvo en la línea resultadista en el resto de la conferencia de prensa posterior al triunfo.

Cuando le dijeron que se lo veía tranquilo, interrumpió la pregunta del periodista y aclaró: “Tranquilo no. Estoy recontra feliz. ¿Sabés lo que es ganar tres clásicos seguidos? ¿Sabés lo que es regalarle a esta afición tres clásicos contra León?”, dijo, y destacó “la hegemonía de 18 clásicos y tener 10 ganados y cinco empatados”.

“Para los que lo vivimos pasionalmente, no es un partido más. Estoy recontra feliz. No me importa el sistema táctico, el funcionamiento ni la posesión. Xolos le ganó tres clásicos seguidos a León. La felicidad es a pleno porque todavía lo vivo como jugador. Si no tenés sangre y no vibrás, no me sirve. Y este equipo me identificó al 100%”, concluyó.