Diego Forlán escribió el nombre de Martín Satriano en una lista de 46 jugadores y el delantero del Getafe respondió tres días después de la manera más convincente que conoce un nueve: con gol.
Se adelantó a la defensa del Celta de Vigo, marcó su primer gol del curso y recordó desde el Coliseum que su candidatura para regresar a la selección uruguaya contiene algo más que una esperanza.
“Estoy contento por el gol. El empate no era lo que queríamos, pero, por cómo se dio el partido, lo agarramos y ya estamos pensando en el siguiente”, declaró el uruguayo a Movistar Plus.
El ariete, de 25 años, terminó el partido con “una pequeña molestia que venía arrastrando”, pero “no es nada grave”.
La prelista representa una puerta, no una convocatoria definitiva, y la competencia es abundante, pero Satriano logró, al menos, regresar a la conversación de la selección, en la que debutó el 27 de setiembre de 2022 en un amistoso frente a Canadá previo al Mundial de Catar.
Bordalás impulsa a Satriano
Satriano llegó cedido por el Lyon en enero de 2026 y encajó de inmediato en las demandas de José Bordalás. Marcó ante Villarreal, Real Madrid y Betis, terminó el curso con seis goles en 18 encuentros y convenció al club para ejecutar su opción de compra. En marzo firmó un contrato hasta junio de 2030.
El compromiso del Getafe fue mucho más allá de una cesión y Satriano encontró, por fin, cierta estabilidad. En el Coliseum no se le exige únicamente marcar. Tiene que correr, presionar, chocar y convertir cada balón dividido en una discusión. “En el Getafe, el trabajo no se negocia”, afirmó después del empate contra el Celta. Pocas frases explican mejor por qué Bordalás confía en él.
“Tenemos que hacernos fuertes en casa. Para los rivales no es fácil venir a jugar aquí y es bueno que sea así. Ahora tenemos otro partido en casa, contra el Deportivo, y hay que aprovecharlo para sumar”, concluyó Satriano sobre el partido mientras espera por la llamada definitiva, o no, de Forlán.