Nicolás Pirozzi sigue entrenado en Italia para su debut en los Juegos Olímpicos de Invierno representando a Uruguay, un hecho que hace 28 años no sucede, y que da un toque diferente al deporte celeste.  

Nicolás es hijo de Roberto Pirozzi y la uruguaya Cristina Meyer, factor clave para que ahora pueda competir defendiendo nuestro país desde junio de 2024, cuando fue aceptado por la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS).

“Primero que nada, para mí es un orgullo poder participar de estos dos eventos”, comenzó señalando, destacando además el esfuerzo que realizó para lograr la clasificación en eslalon y eslalon gigante.

“En eslalon es un ritmo mucho más rápido y giros más cortos. Es más explosivo y violento En gigante son curvas un poquito más alargadas, hay un poquito más de tiempo, es más progresivo, pero igualmente muy intenso”, describió.

Pirozzi también hizo referencia a su metodología de preparación y remarcó que el entrenamiento debe replicar lo máximo posible las condiciones reales de competencia. “No es correr como se entrena, sino que al contrario: se entrena como se corre”, explicó, destacando que la clave está en dar el máximo todos los días para que el día de carrera sea “lo más parecido posible”.

Las metas

Con la mirada puesta en el desarrollo del deporte, Pirozzi dejó en claro que su motivación va más allá de lo individual. “Estoy muy motivado en hacer crecer el esquí uruguayo”, afirmó, y agregó que sueña con que más compatriotas se animen a competir por el país.

El atleta reconoció que, debido a la diferencia de estructuras con potencias europeas, muchas veces los sudamericanos deben unirse para no competir en soledad. “Los austriacos te llevan cinco atletas hombres, cinco mujeres, tienen un equipo formado. Entonces la gracia es que nosotros hagamos un mini equipito, como team Sudamérica”, comentó, mencionando también el vínculo con argentinos, chilenos e incluso españoles.

En cuanto a los resultados, Pirozzi aseguró que lo más importante para él es poder realizar su mejor desempeño posible, más allá del puesto final. “Puedo hacer la mejor bajada de mi vida y quedar último, o hacer la peor y ganar”, sostuvo. Su objetivo, dijo, es bajar la pista “contento” y con la sensación de haber dado todo.

Pirozzi competirá el sábado 14 (6 y 9:30 de Uruguay, los horarios de cada pasada) en el eslalon gigante, mientras que el lunes 16 hará lo propio en el eslalon.