La selección uruguaya quedó eliminada en fase de grupos del Mundial 2026, poniendo así, tal vez, fin al ciclo de Marcelo Bielsa al frente de la Celeste luego de un proceso que duró tres años.
El argentino asumió a mediados de 2023 y en ese periodo dirigió 37 partidos, de los cuales ganó 14, empató 15 y perdió los ochos restantes.
Su debut se dio el 14 de junio de 2023 en un amistoso que Uruguay goleó 4-1 a Nicaragua en el Estadio Centenario, mientras que oficialmente su primer partido fue el 8 de setiembre de ese año ante Chile por las Eliminatorias para el Mundial 2026, encuentros que fue victoria 2-0.
El punto más álgido del proceso fue, sin dudas, el cierre del 2023, cuando Uruguay empató 2-2 con Colombia en Barranquilla, derrotó 2-0 a Brasil después de más de dos décadas, venció 2-0 a Argentina como visitante y luego se impuso a Bolivia de local.
El 2024 trajo una recaída en el rendimiento, con un empate ante la selección del País Vasco y una derrota frente a Costa de Marfil, aunque todo empeoraría en la Copa América.
Un triunfo 4-0 sobre México previo al torneo hizo que la ilusión se disparara, y más aún después de comenzar ganándole 3-1 a Panamá, 5-0 a Bolivia y 1-0 a Estados Unidos, partido en el que fue muy criticado por no rotar a los titulares.
Después, Uruguay eliminó por penales a Brasil y cayó 1-0 en semifinales con Colombia, partido en el que jugó más de 45 minutos con un jugador de más. Finalmente, quedó tercero al vencer por penales a Canadá en el partido por el tercer puesto.
Tras la Copa América, la Celeste tuvo dos empates seguidos por Eliminatorias y en octubre estallaron los problemas, con declaraciones explosivas de Luis Suárez contra Marcelo Bielsa, denunciando el mal relacionamiento que existía entre el argentino y el plantel. Agustín Canobbio, uno de los afectados por el trato, también habló.
En octubre la selección no ganó y en noviembre se enderezó el barco con un triunfo frente a Colombia y un empate en Brasil. Pero en 2025 los resultados siguieron siendo dispares, hasta que la derrota 5-1 con Estados Unidos en noviembre volvió a hacer estallar el vestuario, con rumores de malos relacionamientos.
En medio de ese clima, y con la sorpresiva ausencia de Nahitan Nández por temas meramente deportivos, Uruguay se presentó en la Copa del Mundo, en la que quedó encuadrado en un grupo con España, una de las candidatas, la debutante Cabo Verde y Arabia Saudita.
Empates contra asiáticos y africanos dejaron a la Celeste en una situación limite ante la actual campeona de Europa, la cual no pudo sortear y quedó eliminada en fase de grupos por segundo Mundial consecutivo.
¿Se terminó el ciclo de Bielsa?
“Nuestro trabajo culmina con la Copa del Mundo. Voy a agradecer toda la vida a Uruguay que me haya permitido disfrutar de una competencia como el Mundial”, dijo en mayo en un evento organizado por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
Días después aclaró en conferencia de prensa: “Dije que el Mundial era un punto de culminación del trabajo que veníamos desarrollando. La palabra culminar no significa terminar: es el punto más alto de una etapa”.
“Nosotros habíamos trabajado en partidos amistosos, Eliminatorias y Copa América. Y el Mundial, evidentemente, es el punto más alto de la etapa. Yo no hablé de terminar. Efectivamente termina mi vínculo con la AUF, pero me hubiera parecido irrespetuoso de mi parte adelantar una negativa a una propuesta inexistente”, expresó.
“Desde mi punto de vista, si alguien que no está obligado a responder respecto a su futuro anticipa una decisión que únicamente se corresponde a una negativa a una posibilidad, eso es menosvalorar a la organización a la que estoy perteneciendo hasta el fin de mi contrato”, aclaró.
“La palabra culminar no es terminar, sino simplemente señalar que es el punto más alto de una etapa frente a lo que no hay ninguna duda. Es cierto que finaliza un contrato, pero yo nunca anticipo decisiones ante posibilidades que no existen. Si me veo obligado, contesto. Si no me veo obligado, no contesto porque no corresponde”, concluyó al respecto.
El argentino tiene contrato hasta la finalización del Mundial, algo que en aquel momento ratificó Ignacio Alonso: “Una vez que se cierre, se hará un balance y también habrá que ver qué quiere hacer él, obviamente tiene sus proyectos de vida. Cuando terminan los contratos, uno evalúa y pasa raya”.
Aunque confesó que no es la primera vez que intercambiaron sobre el tema: “Cuando firmamos el vínculo apostamos a un período. En algún momento conversamos del proyecto Mundial 2030, le interesó, pero decidimos enfocarnos cien por ciento en el futuro cercano”.