Evaristo González, dirigente de Peñarol, apuntó contra el presidente aurinegro Ignacio Ruglio tras la pieza ciega que se descubrió en el Campeón del Siglo luego del clásico.

El directivo aseguró que el mandatario “sale a hacerse la víctima en vez de hacerse el responsable”. “Tenemos que proteger a la familia y los socios, y no encubrir estas cosas. Va a tratar de trancar como sea”, dijo en La oral deportiva de radio Universal 970 AM.

González respondió a las acusaciones de Ruglio, quien dijo que este le daba entradas gratis a la barra de Peñarol cuando era presidente del básquetbol carbonero: “La mitomanía, la persecución y los delirios de persecución que tiene nuestro presidente ya son increíbles. No solamente los enemigos son la Conmebol, la AUF y los jueces y la prensa blanca, sino que también son los compañeros de directiva”.

“Se olvidó decir que después del lanzamiento de la petaca en la final, que nos suspendieron y estuvimos a punto de ser descalificados, yo prohibí no solamente todos los ingresos que pudiera tener la barra cuando jugaba Peñarol de locatario, sino que hice que todo el campeonato fuera solo para los socios del básquetbol de Peñarol”, agregó.

Y se refirió a la reunión de directiva de este martes: “Yo propuse ayer en directiva que tenía que haber represalias por lo sucedido en el Campeón del Siglo, ya que el club le da entradas gratis a los barras, que son los que destruyeron la Cataldi y le hacen daño continuamente al club con las multas. Todos los baños están destruidos”.

“Lo primero que dije fue: ‘Vamos a tomar medidas y cortemos todos esos beneficios que le das’. Y ahí parece que se ofendió. Me dijo: ‘Ah bueno, entonces después van a pegarle una pedrada a un juez para que nos saquen los tres puntos’. ‘Ah, pero entonces estás aterrorizado’, contesté. No tiene la valentía de tomar las medidas que tiene que tomar alguien cuando dirige algo”, mencionó González.

El dirigente criticó que Ruglio no estuvo presente en la mayor parte de la reunión: “En una directiva que duró horas y horas, el presidente estuvo presente un 15% de la directiva; el resto del tiempo ni estuvo porque estaba hablando por teléfono. El comunicado que se hizo se votó por los otros 10 directivos. El presidente nunca leyó ni votó el comunicado”.

LA PIEZA CIEGA

González acusó a Ruglio de mandar a tirar una pared equivocada: “El día martes, antes de la directiva, sabiendo toda la problemática, me fui a recorrer el estadio, palmo a palmo, toda la parte de la Cataldi y a revisar todos los problemas que había. Cuando llego, me entero de que el presidente había dado la orden urgente de tirar una pared de ese cuarto. Digo: ‘¿Cómo que tiraron una pared?’ Voy a revisar la pared que tiraron, y era la pared que correspondía al baño de lisiados. Esa pared es original; la que había que tirar era otra”.

“El lunes, después del lío, salió desesperado a tirar la pared. En la pared había un agujero con un pretil de metal: claramente alguien sabía que por ahí podían aflojar los bloques y entrar a ese sucucho, que no era chico. ¿Por qué el presidente mandó a tirar la pared si hay que arreglar todo? ¿Por qué salió desesperado?”, continuó.

“Ni siquiera tiró la pared falsa que todos estamos cuestionando. Tenemos serias sospechas de que acá hay directivos que sabían de todo esto, y hay gente que tiene diálogo y tiene negociaciones, así que sabían de todo esto”, mencionó,

Por último, criticó el negocio con la venta de Brian Barboza: “La mano viene realmente muy extraña. Rodolfo Catino fue el primero que hizo la denuncia de la situación. La venta de los cuatro millones de dólares tiene una comisión de 700.000 dólares. Nos enteramos de que de esos 700.000 dólares, 100.000 van a ser para el jugador y 600.000 son para el contratista”.

“La tajada del león entera se la lleva alguien que ni siquiera hizo la venta. Lo normal es que el 20% se lo lleve el jugador y el 10% del restante saldo se lo lleve el contratista. Quiere decir que de 4 millones de dólares, 800.000 le corresponderían al jugador, y de los 3.200.000 que quedan, el 10% le corresponde al contratista, que son 320.000 dólares. El jugador llamó al presidente para pedir asesoramiento si eso estaba bien o no”, concluyó.