El pasado martes, Alfonso Espino explicó su decisión de ir a Racing y no a Nacional, y apuntó al vicepresidente tricolor, Flavio Perchman. “Para salvarse uno, no hay que matar a todos. Esas cosas no me gustan porque yo no soy así. Sirve para aprender y para saber con quién estás hablando. No quiero darle mucha vuelta porque me parece al pedo”.
“No estoy nada de acuerdo con las cosas que dijo, y muchas son mentira. Dijo que me junté con Seba Eguren y ni siquiera llegué a hablar con Seba. Hay otras que son verdad, pero si te abro la puerta de mi casa no es para que salgas a contar unas cosas sí y otras no, verdades y mentiras. Es una falta de respeto total hacia mí y me parece que se equivocó”, añadió.
Este viernes Perchman respondió a esas declaraciones: “Él dijo que dije verdades y mentiras. De todo lo que dije, lo único, que aparte no fue una mentira porque no tiene nada de particular, es que yo estaba seguro de que también se había reunido con Eguren”.
“Si no se reunió con Eguren, es porque habló y yo pensé que se había reunido”, indicó el vice en 100% deporte de radio Sport 890, y continuó: “Me resultó inentendible la explicación que quiso dar para no venir”.
“Lo único que dije fue que él tenía todo el derecho de ir a Racing, pero no sé por qué coqueteamos un año y medio. Fue lo único que dije. Me parece que él, para explicar su no venida, terminó en un embrollo”, siguió.
Y ahondó: “Dijo que no lo queríamos y fue Bava a la casa tres horas, yo no fui cinco minutos, fui 45. ¿Quería una bienvenida como a [Luis] Suárez? No entiendo”.
“Es un jugador querido y respetado. Punto. Todos los mercados lo llamamos para venir. Si tomó otro camino, tiene que tener la valentía de decir ‘lamento decepcionar, pero no estoy salvado económicamente y este contrato en Racing es muy importante para mí’”, destacó.
“No sé a qué se refirió cuando dijo: ‘Voy a un lugar donde me quieran’. Me parece un buen muchacho, con buenos códigos, pero si tuviéramos un mano a mano no me dura cinco minutos en un careo dialéctico. No tiene sentido”, concluyó.