El uruguayo Maximiliano Araújo fue uno de los grandes protagonistas de una noche que ya quedó grabada en la historia del Sporting. El equipo lisboeta goleó 5-0 al Bodø/Glimt en una remontada épica que le permitió avanzar a los cuartos de final de la UEFA Champions League, tras haber caído 3-0 en la ida en Noruega.
El extremo celeste, que lució la camiseta número 20, no solo fue titular como lateral, sino que además tuvo un papel determinante al convertir el cuarto gol, el tanto que terminó de inclinar la balanza y sellar la clasificación. Tras el partido, el futbolista se mostró visiblemente emocionado y destacó la magnitud de lo conseguido.
“Una noche que pasará a la historia. Sabíamos que podíamos lograrlo. Jugamos un excelente partido, con mucha garra, y desde el primer minuto demostramos que lo merecíamos”, expresó en declaraciones a Sport TV.
El contexto no era sencillo. El Sporting llegaba con una desventaja considerable y con dudas externas sobre sus posibilidades de revertir la serie. Sin embargo, dentro del plantel la convicción era total.
“Había mucha desconfianza, era casi imposible, pero demostramos que creíamos en nuestras capacidades y le dimos la vuelta a la situación”, afirmó Araújo.
El equipo portugués firmó una actuación prácticamente perfecta, dominando el trámite desde el inicio y mostrando una intensidad que desbordó a su rival. En ese sentido, el uruguayo valoró el esfuerzo colectivo y la mentalidad del grupo.
“Jugamos un partido perfecto. Teníamos que darlo todo, todos estábamos concentrados para ganar y revertir la situación. Somos el Sporting, teníamos que lograrlo… ¡Y lo logramos!”, enfatizó.
Además, el exjugador de la selección uruguaya destacó el significado personal de su gol, que no solo tuvo peso en el resultado, sino también en su carrera profesional.
“Sin duda fue el gol más importante de mi carrera. Un gol en la Champions League, aquí en casa”, aseguró.
Por último, el futbolista no olvidó a quienes lo acompañan fuera de la cancha y dedicó un mensaje especial a su familia.
“Quiero agradecer a mi familia, a mi esposa, que está ahí arriba en la grada y siempre me ha apoyado muchísimo”, cerró.
Una actuación consagratoria para Araújo, en una noche mágica que quedará en la memoria de los hinchas del Sporting y que lo tiene como uno de sus grandes héroes.