El Mundial en Estados Unidos tiene una preocupación que nadie anticipó: las serpientes venenosas. El capitán de Alemania, Joshua Kimmich, fue el más elocuente para describir el momento en que el equipo se topó con una en su base de entrenamiento en Carolina del Norte, según informó la BBC.

“Vimos una serpiente ayer; nos dijeron que era venenosa. Si te muerde, tenés que ir al hospital. Una vez que sabés qué tipo de serpiente es y qué puede pasar si te muerde, deja de ser gracioso muy rápido”, declaró el mediocampista del Bayern de Múnich.

“No creo que te mueras, pero sin duda es peligroso. Tengo la sensación de que si pisás una serpiente así, podés acabar mal”, agregó.

Lo que más llamó la atención del relato del capitán alemán fue el impacto psicológico que tuvo el episodio sobre el plantel. “Estamos acá preparándonos para el torneo de fútbol más importante, y de repente los jugadores miran al suelo antes de cada paso”, graficó.

El jugador también marcó la diferencia cultural con Europa. “Intentamos mantenernos alejados de los animales acá. Respeto a la gente de acá. En Alemania, tengo la sensación de que no hay tantos animales peligrosos”, dijo.