Álvaro Fripp, productor rural de Nueva Helvecia, volvió a manifestar su respaldo a la selección uruguaya mediante una intervención realizada en un establecimiento ubicado en la zona de Molino Quemado, en Nueva Helvecia, en la antesala del Mundial 2026.

La frase elegida para esta ocasión fue “Celeste, regalame un sol”, una inscripción de grandes dimensiones que puede apreciarse desde el aire y que se suma a otras iniciativas impulsadas por Fripp en anteriores Copas del Mundo.

La tradición comenzó en la previa del Mundial de Rusia 2018, cuando escribió “Vamos, Lolo” sobre un cultivo de soja. Posteriormente, antes de Catar 2022, llevó adelante una nueva intervención con el mensaje “Soy celeste”, utilizando maquinaria agrícola para generar el diseño sobre el terreno.

“Se nos ocurrió con mis hijos. Algo teníamos que seguir poniendo. Ya era una constante y no la queríamos perder”, contó en el Diario Helvecia.