Días atrás aprobamos en el Senado la Rendición de Cuentas correspondiente al año 2025, sorpresivamente con mucho más apoyo del imaginado a partir de aquella conferencia de prensa del mes de julio donde la mayoría de la oposición, nucleada en la Coalición Republicana anunció que no votaría en general el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo.

Finalmente, parece que tan invotable no era ya que su articulado fue acompañado en un 70%. Evidentemente aquel pronunciamiento inicial fue un error, la oposición no terminó cumpliendo con su anuncio y se perdió una oportunidad más para dialogar y alcanzar acuerdos amplios que fortalezcan al sistema político. El gobierno siempre estuvo dispuesto a dialogar, los acuerdos con Cabildo Abierto lo demuestran.

Pero si incoherente fue pronunciarse antes del análisis del proyecto, cerrando puertas para el diálogo, más aún lo que vimos después. Los argumentos esgrimidos por la oposición para no acompañar la Rendición de Cuentas se centraron en que gastamos mal y mucho. Pues bien, presentaron propuestas para ampliar el gasto en más de 600 millones de pesos sin especificar el origen de los recursos. No cierra por ningún lado.

Finalmente lo fundamental se logró, los recursos que se querían destinar a las áreas prioritarias fueron aprobados. Y así, seguimos adelante con el compromiso asumido.

Las áreas priorizadas han sido: combate a la pobreza infantil, seguridad, educación y atención a personas en situación de calle. A ellas incorporamos asignaciones adicionales por más de 3.000 millones de pesos en total con la propuesta de dirigir una partida de 1.257 millones de pesos destinada al combate a la pobreza infantil en 2027, la que se irá incrementando anualmente hasta 2029 inclusive. A su vez, sumamos a este eje de combate a la pobreza los 50 millones de pesos incremento presupuestal destinados a infancia (INAU). En materia de seguridad pública, el incremento presupuestal fue de 1.180 millones de pesos, mientras que para educación la asignación fue de 407 millones de pesos. Además, se destinaron 193 millones de pesos para la atención de personas en situación de calle.

Los recursos con los que sustentamos estos aumentos son genuinos y provienen de dos fuentes de financiamiento. Por un lado, de reasignaciones presupuestales ($1.837 millones en 2027). Por otro, de un aumento en los ingresos públicos originados en una disminución del gasto tributario vinculado a la compra de vehículos eléctricos e híbridos y nuevas estimaciones de las medidas tributarias aprobadas en el Presupuesto Nacional ($1.250 millones). La Rendición de Cuentas ha honrado lo comprometido en el presupuesto quinquenal profundizando su orientación.

Justicia social de cara al futuro

En 2025 la pobreza bajó de 17,3% a 16,6%. Una reducción de este indicador siempre es algo positivo, pero el margen de tal disminución todavía no nos permite celebrar. Cientos de miles de uruguayos aún siguen viviendo por debajo de la línea de pobreza. Y lo peor de eso, de cara al futuro, es que esta cifra hoy muestra un agravante: ese nivel de pobreza está concentrado en una franja etaria que definirá nuestro futuro, las infancias. El 29,1% de los menores de seis años está en situación de pobreza.

Ante tal situación, esta Rendición de Cuentas propone medidas concretas, y en las cuales confiamos. En primer lugar, crear una Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia para unificar prestaciones que ya existen y se suministran dispersamente al mismo tiempo que propone fortalecerlas económicamente. Este rediseño genera un incremento de 84% en los montos promedio de las transferencias para los niños nacidos a partir del primero de enero de 2025. Para esta política, el presupuesto incremental previsto para 2027 asciende a 1.257 millones de pesos, y es de destacar que, adicionalmente, se prevén 50 millones de pesos para fortalecer las políticas de atención a la infancia del INAU. Además, se logró establecer un incremento de 193 millones de pesos para 2027 para financiar los dispositivos de atención vinculados a la estrategia de atención del Programa Calle del Mides, lo que apunta a reforzar la atención a personas en situación de calle. Téngase en cuenta que las medidas destinadas a la infancia y adolescencia, enmarcadas dentro de los incisos Mides, Inau e Inisa, contaron con la aprobación unánime del 84% de sus artículos por parte del Senado de la República.

Simultáneamente, se buscó contar con margen fiscal para destinar a políticas educativas favoreciendo el aumento de becas ofrecidas desde el sistema. En esta materia, los recursos incrementales ascienden a 407 millones de pesos para 2027 para la ANEP, para la ampliación de becas en la Udelar y para financiar el convenio colectivo con Utec. En este caso, el voto favorable de la oposición fue aún mayor; la votación de los artículos referidos a las mencionadas instituciones educativas fue aprobado en un 100% de forma unánime.

En materia de seguridad, se ha asegurado reforzar el financiamiento destinado al Plan de seguridad. Se prevén 1.180 millones de pesos adicionales para 2027, de los cuales 418 millones de pesos se incorporarán como permanentes a partir de 2028. Lo que se acompaña con una decisión que creemos acertada: la creación del Instituto Nacional de Reinserción como servicio descentralizado. Nuevamente aquí también encontramos un alto porcentaje de aprobación en el Senado, hubo unanimidad en torno al 78% de sus artículos.

Otro aspecto que queremos destacar es que esta Rendición de Cuentas da lugar a un reclamo histórico del movimiento cooperativo: la devolución del IVA sobre bienes y servicios incorporados directamente a la construcción, lo cual también supone aplicar un criterio de justicia tributaria.

Los grandes números suenan lejanos, pero no lo son. Tienen traducción en la vida de la gente. El margen es ajustado, pero la voluntad es clara. Nuestro gobierno está cuidando la economía y las cuentas públicas. Lo que se busca es sostener la condición de posibilidad para seguir haciendo política social con un norte claro: destinar recursos para quienes más los necesitan. Celebramos la aprobación de esta Rendición pese a la oportunidad perdida de trabajar conjuntamente para construir políticas públicas sólidas y públicamente respaldadas por todos quienes en primera y última instancia estuvimos de acuerdo en promoverlas.