Los avances de la tecnología abren la puerta a usos y aplicaciones cada vez más realistas. Y, en este camino, la frontera entre lo humano y lo artificial se vuelve cada vez más difusa.

Así quedó plasmado en imágenes que muestran a ingenieros colocando una máscara de silicona hiperrealista sobre un sofisticado robot humanoide.

El desarrollo de nuevas tecnologías en robótica, con la incorporación de la inteligencia artificial, está permitiendo que las máquinas se muevan con una naturalidad inédita, de modo de mostrar capacidad para transformar engranajes y cables en un rostro sorprendentemente realista.