“Muchos hombres se dan cuenta que es mejor jugar un poco en la red, que hacer alguna burrada y arriesgar el matrimonio”, asegura Lil, stripper virtual oriunda del estado brasileño de Espíritu Sant, en entrevista con el diario Folha de San Pablo.
La joven, de 29 años de edad, explica que su jornada laboral comienza a las 18.00 horas, cuando pone a punto sus herramientas: Un PC, una Webcams de 4 megapíxeles y su cuerpo. Lil confiesa que en una sola noche puede hacerse con 300 reales, suma cercana 3.000 pesos uruguayos. Si bien el promedio mensual es de 1.500 reales, no es raro que la recaudación alcance los 2.000, dependiendo del ánimo de la clientela.
Lil asegura que sólo permite al cliente saber su “nombre de guerra”, y que jamás acepta citas personales, ni lo pretende. “Si un día no quiero realizar el show, simplemente desconecto el MSN”, agregando que para las chicas que trabajan en el “mundo real”, la situación es diferente. “Me parece peligroso”, concluyo.