Julio César Lestido, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, afirmó en entrevista con Montevideo Portal que “no están dadas las condiciones” para la reducción de la jornada laboral, uno de los principales planteos del Pit-Cnt para este año.

Además, señaló que los Consejos de Salarios deben tener cambios para ser “más ágiles” y apuntó al déficit en aprendizajes clave de “muchos” de los jóvenes que buscan empleo.

“De los jóvenes que quieren buscar trabajo, muchos de ellos hoy no tienen comprensión en matemáticas. No tienen, te diría, comprensión en matemáticas, en idiomas ni en tecnología. Hay cosas que tenemos que mejorar. Podemos discutir si este es el camino, si es mirando para arriba, mirando para abajo, mirando para el costado. Yo no lo sé. Lo único que te digo es lo que yo sé que pasa. No sé cuál es el camino. Ahora yo te digo cuál es el resultado. El resultado es que tenemos un problema con los jóvenes que quieren empezar a trabajar”, dijo.

El debate por la extensión de la jornada laboral: “Llamale costo oculto, pero es un costo”

El planteo de reducción de la jornada laboral tiene reparos para Lestido, quien entiende que “no están dadas las condiciones” por aspectos estructurales, pero además apuntó a las señales a dar frente a los inversores en un momento de desaceleración de la economía.

“Hoy entiendo que las condiciones no están dadas, salvo que también metamos el tema de la productividad. Pero el tema de la productividad es más difícil. Uruguay ha perdido productividad, entonces hay que meterlo. Y hay que definir qué es la productividad y, después de definido eso, cómo se mide la productividad. Y en qué sectores. Todas las empresas en el mismo rubro no son iguales. Por poner un ejemplo, las panaderías aprobaron que este es un criterio de productividad. Y las panaderías pequeñas dicen ‘yo no llego, yo no puedo cumplir con esto’. Entonces, no podés decir la productividad es esto para este sector. Podés medir algunas cosas, pero tenés que atender a la productividad por empresa. Incluso, dentro de la misma empresa, hay que ver qué querés medir de productividad. Entonces, es complicado”, dijo.

“Primero, hay que ponernos de acuerdo en eso. Y después, cuando quieras hablar de la reducción de la jornada de trabajo, hablemos de productividad. Yo creo que hay que seguir trabajando, incluso no están dadas las condiciones hoy por cómo está el clima, el ambiente de negocios. Entonces, yo creo que hoy si tú trabajas menos, y yo te pago por más horas, aunque no las trabajes, es un costo. Es un costo, llamale costo oculto o no, pero es un costo. Si te contrato a vos por ocho horas, pero ahora vas a empezar a trabajar seis y vas a ganar por ocho, es un costo. Es un aumento de sueldo. ¿Yo quiero que la gente gane menos? No, yo quiero que la gente gane todo lo que tenga que ganar y tenemos que tener una vida digna y además quiero que consuma. Si la gente gana, consume. El problema es que lo que tenemos que hacer primero es ver dónde estamos parados y tenemos que buscar que las empresas generen, que inviertan”, sostuvo.

“¿Es bueno discutir la reducción de la jornada? Sí, es bueno. ¿Es bueno discutir el tema de la productividad? Sí, está ligado, no quedan dudas. Pero, primero, vamos a tratar de decir ‘vamos a darles condiciones a las empresas para que caminen’. Porque si no, ¿sobre qué vamos a discutir? Lo otro es, ¿queda en el papel? Porque si en la práctica vos no podés, y yo vengo y te planteo ‘vamos a hablar sobre la reducción de la jornada laboral’; y vamos a hablar de esto, pero si no puedo caminar así, ¿de qué querés hablar? Hablá de lo que quieras, pero no lo voy a poder cumplir, no lo voy a hacer y, ¿sabés qué? Si lo pones, voy a desaparecer. Entonces, no queremos eso, tenemos que ser lo suficientemente hábiles para que lo que queremos proteger no lo terminemos destruyendo, que es el empleo. Hoy no están dadas las condiciones. Con una economía que se viene desacelerando, yo te tendría que pedir ‘escúchame, tenemos que trabajar más para poder seguir produciendo’”, remarcó.

Los números, lo positivo y los cambios

Sobre la marcha de la economía, Lestido dijo que desde la cámara advierten por una economía “que se viene desacelerando”. “Ha habido crecimiento, también esperábamos un crecimiento en este año, pero moderado. El año pasado tuvimos un crecimiento en lo que tiene que ver con el sector comercio y servicios, del orden del 1,4%. Ese fue el promedio en el año. Esa fue la cifra que nos dio el año. Pero si lo miramos, tenemos un año bien marcado y dividido en dos semestres”, dijo.

“En el primer semestre tuvimos un crecimiento, te diría que anduvo en el orden, al principio, en los primeros tres meses, del 2,5%, después del 2%. Pero ya veíamos que la cosa venía desacelerándose. Y cuando llegamos al tercer trimestre del año, el segundo semestre marca una desaceleración en el año. Llegando al tercer trimestre, era una cifra que rondaba el 1 y poco, y después cuando vemos el último trimestre nos dio, comparado con el 2024, que el crecimiento había sido 0,9%. No había llegado al 1%. Entonces eso nos marca, y lo habíamos visto en una situación de decir ‘muchachos, acá hay una señal’. Nosotros no somos alarmistas. La economía creció, sí, sin duda, el sector creció, pero ya estamos empezando a ver cosas que te llaman la atención”, sostuvo.

Consultado sobre las cifras de empleo, el empresario valoró el crecimiento de unos 26.000 puestos de trabajo en el global de 2025, en comparación con el año anterior. Sin embargo, señaló que, en el área de comercio y servicios, en particular, uno de los sectores tuvo crecimiento, pero el otro cayó.

“El empleo creció algo así como entre 26.000 y 27.000 puestos de trabajo. Estamos hablando del empleo general. También en el sector comercio y servicios, creció en el sector servicios. Pero donde baja, y bajó en el orden de los 8.000 puestos de trabajo en el año 2025, es en el sector comercio. Por eso te digo, ¿creció? Sí, claro que creció. Uno de los sectores que más se vio beneficiado, por decirlo así, pudo ser el sector comercio y servicios. No, no fue el sector comercio y servicios. Fue solamente el sector servicios que se vio un poco más beneficiado o aprovechó eso. Si lo miramos directamente y lo focalizamos en el comercio, ahí encontramos que tuvimos una pérdida de 8.000 puestos de trabajo formales. Si a eso le sumamos el informalismo o la informalidad, te diría que estamos en el orden de los 11.000 puestos de trabajo. Pero yo no voy a negar que los puestos de trabajo crecieron, que tenemos 26.000 puestos aquí a nivel nacional, y eso es una realidad”, afirmó.

Entre los factores que pueden haber incidido en el comercio, apuntó a una merma del consumo, al contrabando y a un “corrimiento del comportamiento del consumidor”, en el cual “las franquicias también están incidiendo”.

“Solo en el mes de enero se llegó a 240.000 movimientos, lo que significó algo así como 23 millones de dólares que se compraron fuera del país. O sea, la gente no consumió acá 23 millones de dólares. En una economía relativamente pequeña como es la nuestra, incide mucho. Nosotros pensamos que el tope del piso lo habíamos visto el año pasado, con 370.000 bultos. Eso pensamos que podía ser el piso. Bueno, ya ese piso se corrió, ya ese piso subió”, señaló.

Pese a esta coyuntura, a la que sumó los conflictos geopolíticos que disparan los precios del combustible y de los fletes, Lestido también señaló que “por el otro lado” se vislumbran “cosas positivas”, como la apertura comercial con la Unión Europea o la adhesión al acuerdo transpacífico, así como las conversaciones con países asiáticos.

También dijo que “sin dudas, es positivo” lo anunciado por el Ministerio de Economía y Finanzas en materia de mejorar la competitividad.

“Sin duda es positivo. Tiene un camino, te marca un camino, y el partido empieza a jugarse cuando la pelota empieza a rodar. Entonces, esto ya está empezando. Hubo cuatro medidas en las que el ministro fue muy claro, y dijo que estas son medidas para apuntar a que el país sea más competitivo, para ir buscando eliminar una cantidad de trámites, bajando el peso de la burocracia. Hay cosas que son muy interesantes y las vemos positivas. Hay temas que no están tocados aún, o que no se han tocado, que nosotros entendemos que también hay que trabajar para que sea más competitivo el país. Como, por ejemplo, las tarifas de energía o el costo de la energía, que aún no se ha tocado. Pero él lo dijo bien claro. Vamos a empezar por acá y después veremos. Otro tema, que es muy importante, es el de las relaciones laborales. Las relaciones laborales son algo muy importante, que hay que actualizar. Nadie está hablando de perder derechos, de quitar derechos. Pero son temas que hay que trabajar”, apuntó.

“Consejos de salarios más ágiles” y “traje a medida”

El empresario del rubro automotriz también insistió con cambios que deben implementarse en los Consejos de Salarios. “Tenemos que tener unos Consejos de Salarios más ágiles, más modernos”, dijo. En lo concreto, planteó más flexibilidad para las negociaciones que hoy se dan a nivel de sectores y un protocolo establecido de descuelgues.

“Fijate que uno de los problemas que venimos denunciando desde hace tiempo es que, cuando vos negocias en un consejo, vos tenés un grupo y negocias en ese grupo. Una vez que se hace el acuerdo, todas las empresas que están vinculadas a ese grupo van a tener que cumplir con esa pauta. Y no todas las empresas dentro del mismo grupo son del mismo tamaño y no todas las empresas están localizadas en la misma zona. Entonces, en primer lugar, el tamaño de las empresas es importantísimo. Hay empresas que están dentro del mismo rubro, y vos tenés empresas grandes que tal vez puedan absorber o enfrentar mejor esos acuerdos salariales y van a haber otras empresas que no lo van a poder enfrentar por su tamaño”, afirmó.

“O hay empresas que, además de su tamaño, están localizadas, de repente, en la zona metropolitana, donde tenés un mercado más grande, respecto de otras empresas que están localizadas en distintos lugares del interior del país, donde el mercado no es grande, o que están en zonas fronterizas y que están compitiendo no solamente con un mercado más reducido, sino con un mercado extranjero, o del otro lado de la frontera, que es mucho más atractivo por los costos que tiene. Entonces, por el precio que se maneja”, agregó.

Consultado sobre cómo lo formularía en la práctica, dijo que se debería “contemplar” un “traje a medida” en función de la realidad de cada empresa, sobre si puede o no cumplir con determinados puntos. Según dijo, “para la parte trabajadora” es “mucho más fácil” decir: “acordamos esto y esto baja”. “Pero para las empresas no es así, no para todas las empresas”, apuntó.

Lestido planteó que debería establecerse con claridad un mecanismo para “los descuelgues” de empresas que no puedan cumplir las condiciones.

“¿Sabés lo que pasa? Que, en muchas empresas, con el descuelgue, al no estar reglamentado, nadie sabe cómo tiene que descolgarse. Entonces yo voy al ministerio, el ministerio me atiende muy bien, pero como no hay un protocolo de descuelgue, te va pidiendo papeles y vos te descolgás de una forma y yo de la otra, entonces el tema a veces es engorroso. ¿Y qué hace la empresa? No utiliza la herramienta del descuelgue. ¿Y qué es lo que pasa? ¿Cuál es la solución? Porque si yo no puedo cumplir y el descolgarme es complicado, ¿qué pasa? Descolgarme significa que no puedo cumplir con la pauta, entonces podría llegar a otro arreglo, pero como no puedo cumplir con la pauta, y descolgarme es difícil, despido gente. ¿Me entendés cuál es el resultado final?”, planteó.

“Entonces, ese paso intermedio no lo tenemos. Está la herramienta, pero no se usa mucho, entonces como no se usa mucho, ahí está el problema. Hay que analizar por qué no se usa mucho. Bueno, una de las causas por las cuales no se usa es la que te digo”, sumó.

“Un problema con los jóvenes que quieren empezar a trabajar”

Otro de los temas que Lestido planteó como una preocupación fue la formación de los jóvenes y la aplicabilidad de las leyes que promueven el empleo juvenil.

“Yo voy a hablar desde el punto de vista de lo que soy en la parte del sector comercio. No soy profesor y no me voy a mentir en hablar de métodos, herramientas o procedimientos respecto a qué hacer con los jóvenes. Lo que sí te voy a decir es lo que pasa. No es lo que hay que hacer, sino algunas cosas que entendemos, desde nuestro punto de vista, que sería bueno que pasasen. Primero, estamos viendo que de los jóvenes que quieren buscar trabajo, muchos de ellos hoy no tienen comprensión en matemáticas. No tienen, te diría, comprensión en matemáticas, en idiomas ni en tecnología. Hay cosas que tenemos que mejorar. Podemos discutir si este es el camino, si es mirando para arriba, mirando para abajo, mirando para el costado. Yo no lo sé. Lo único que te digo es lo que yo sé que pasa. No sé cuál es el camino. Ahora yo te digo cuál es el resultado. El resultado es que tenemos un problema con los jóvenes que quieren empezar a trabajar. Incluso aquellos jóvenes que buscan trabajo, uno de cada cuatro que busca trabajo no lo consigue”, dijo.

Sobre la actual ley de empleo juvenil, señaló que “es inaplicable”. “Es tan burocrática, tan burocrática, que la mejor manera de ir contra el empleo joven es aplicando la ley. La ley no camina. No camina. Por eso no da resultados. Y no es que la criticamos. Yo te digo lo que pasa. Vos hablás con los empresarios y te dicen ‘no, loco, es mucho más fácil contratar a una persona mayor’. Si yo contrato al joven, no puedo despedir a un tipo. No podés venir y decir ‘la primera regla es: contratá a un joven, pero no podés haber despedido a nadie en los últimos seis meses’. Entonces yo no te lo contrato, porque si tengo que despedir a uno por cualquier motivo, porque me tuve que achicar, porque el hombre tuvo algún problema o algo y me tuve que achicar, entonces yo no lo contrato. Si vos ya me vas a atar de entrada, eso ya no camina”, afirmó.

El empresario apuntó también a otros puntos, como formularios y trámites ante diversos organismos, que llevan a empresarios a decir “no me voy a complicar la vida”.

“Las empresas grandes, de repente, tienen departamentos jurídicos, departamentos de relaciones humanas que pueden contratar estudios que les puedan llevar esto adelante. Pero en una mediana empresa o una pequeña empresa, el comerciante es el que abre a la mañana, limpia, tiene que comprar la mercadería, tiene que pagar, tiene que pagar el sueldo, tiene que vender, tiene que acomodar tal y tal cosa, y lo que dice es ‘¿con todo esto que es mi actividad, todavía tengo que hacer este papeleo?’ No. Hacelo fácil. Querés incentivar esto, hacelo fácil”, señaló.