Valve vuelve a apostar fuerte por la realidad virtual. Tras el éxito técnico, aunque limitado comercialmente, del Valve Index, la compañía presenta Steam Frame, un casco autónomo que redefine la experiencia VR al priorizar la transmisión inalámbrica de juegos desde PC, con un sistema técnico robusto que evita los cuellos de botella del Wi-Fi doméstico tradicional.
A diferencia de su predecesor, el Steam Frame no requiere cables ni conexión directa a una computadora. Con apenas 440 gramos de peso —casi la mitad que el Index—, el dispositivo busca democratizar el acceso a la VR de alto nivel sin comprometer la calidad. La clave de esta propuesta radica en su dongle de transmisión a 6 GHz, que permite un juego fluido y de baja latencia.
Además de la capacidad de correr juegos localmente en su sistema interno basado en Snapdragon 8 Gen 3, Steam Frame sobresale por su tecnología de transmisión foveada, que utiliza seguimiento ocular para priorizar la calidad visual en el área de atención del usuario. Esta innovación permite una compresión inteligente y un uso más eficiente del ancho de banda.
Transmisión, no potencia nativa
Si bien puede ejecutar algunos juegos directamente desde su almacenamiento o una tarjeta microSD, Valve enfatiza que el objetivo principal del dispositivo es el streaming desde PC, una decisión estratégica para mantener el dispositivo accesible en precio y peso, aunque a costa de potencia de procesamiento.
En las pruebas iniciales, algunos títulos como Hades II o Hollow Knight: Silksong mostraron problemas de rendimiento cuando se ejecutaban localmente, algo que Valve atribuye a errores corregibles antes del lanzamiento. La empresa planea implementar un sistema de descarga anticipada de códigos preconvertidos, similar a los sombreadores precompilados del Steam Deck, para mejorar esta experiencia.
Nuevos controladores y compatibilidad extendida
El Steam Frame incluirá nuevos controladores inalámbricos con detección capacitiva de cinco dedos y 18 LEDs infrarrojos para seguimiento preciso. Están diseñados tanto para juegos VR como para títulos tradicionales, reforzando la ambición de Valve de convertir al visor en una plataforma versátil.
El dispositivo también será compatible con el nuevo Steam Controller, y contará con un programa de verificación de compatibilidad de juegos, similar al “Steam Deck Verified”, para guiar a los usuarios sobre qué títulos funcionan correctamente en el Frame.