Las curiosas células hicieron su aparición durante una inexplicable lluvia roja que cayó durante dos meses sobre la ciudad de Kerala en el año 2001. En el momento, las primeras opiniones apuntaron a un caso de contaminación. Hasta que Godfrey Louis, físico de la Universidad de Cochin, tomó cartas en el asunto y tras una larga investigación, determinó que la tonalidad rojiza de la lluvia e debía a la presencia de células rojas, muy parecidas a los microbios comunes en nuestro Planeta, pero sin pruebas de ADN, según consigna el periódico madrileño ABC.

Louis volvió a conmover el mundo científico en las últimas horas, cuando secundado por un grupo de colegas, afirmó que las células se están reproduciendo.

En la publicación "Technology Review", del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), se refiere que Louis y su equipo sostiene que las extrañas células se están reproduciendo en un ambiente cuya temperatura es de 121º Celsius, siendo totalmente inertes a temperaturas más bajas, factor que añade una cuota más de curiosidad al de por sí extraño fenómeno.