Nvidia presentó este lunes su nuevo procesador RTX Spark para computadoras portátiles con Windows, una apuesta con la que busca competir directamente contra Intel y AMD en el mercado de los equipos personales de alto rendimiento.
El anuncio fue realizado durante la conferencia GTC Taipei y marca un paso estratégico para la compañía, que hasta ahora ha dominado principalmente el segmento de las tarjetas gráficas y la infraestructura para inteligencia artificial.
El RTX Spark integra una unidad de procesamiento gráfico (GPU) basada en la arquitectura Blackwell y un procesador Grace de arquitectura Arm. Los primeros equipos equipados con este chip llegarán al mercado durante el otoño boreal de la mano de fabricantes como ASUS, Dell, HP y Microsoft.
Según Nvidia, la nueva plataforma está diseñada para usuarios que trabajan con agentes de inteligencia artificial, creadores de contenido y jugadores, uno de los segmentos históricos de la empresa.
Uno de los aspectos más destacados del RTX Spark es su capacidad para incorporar hasta 128 GB de memoria, una cifra inusual en el mercado de las computadoras portátiles. La compañía también adelantó que habrá versiones menos potentes y con menor capacidad de memoria destinadas a modelos más accesibles.
Los equipos equipados con el nuevo procesador tendrán un diseño delgado, de aproximadamente 14 milímetros de grosor, incluirán cámaras web de alta definición y ofrecerán autonomía para una jornada completa de uso, según la firma.
El lanzamiento fue bien recibido por los mercados financieros. Las acciones de Nvidia registraron avances cercanos al 4 %, mientras que los títulos de Microsoft subieron alrededor de un 3 %. En contraste, Intel y AMD retrocedieron aproximadamente un 6 % y un 5 %, respectivamente, reflejando la preocupación de los inversionistas ante la irrupción de un nuevo competidor.
El uso de una arquitectura Arm representa uno de los principales desafíos para Nvidia. La mayoría de los programas informáticos fueron desarrollados originalmente para procesadores x86, el estándar utilizado por Intel y AMD. Para facilitar la transición, la compañía aseguró que trabaja estrechamente con Microsoft y desarrolladores de software para garantizar la compatibilidad de aplicaciones y videojuegos.