Como si estuviera haciendo una rutina de crossfit, el robot Atlas, creado por la firma Boston Dynamics, hace dos años asombró al mundo con sus saltos verticales, giros y hasta una voltereta hacia atrás que llamó mucho la atención en las redes.
Ver al robot en acción causó sorpresa y a la vez cierto miedo y desconfianza acerca de la rapidez con que las máquinas están aprendiendo acciones humanas, que acometen de una forma que resulta muy natural, como si realmente fueran humanos, incluso marcando sus movimientos con cierta fanfarronería.
Ahora, Atlas pasó por un proceso de mejoras y sus movimientos se hicieron todavía más ágiles y naturales.
En el nuevo video, se ve cómo el robot cae sobre sus manos y poco después se pone boca abajo sobre ellas. Sin detenerse, da dos saltos mortales hacia adelante. Inmediatamente después, se levanta, salta y gira 180° en un salto. Luego, Atlas hace otro salto mortal, rebota, separa las piernas, aterriza y da un último salto mortal. Al final del video, Atlas, de pie, gira 360° en un salto y levanta las manos, como un gimnasta.
Estos trucos son muy complejos, pero los ingenieros señalan que la clave para ellos es cómo fueron creados. Es que por fin finalizaron los nuevos algoritmos de control del robot, y ahora pueden establecer movimientos de alto nivel, y el robot calcula independientemente para ellos los movimientos correspondientes de todas las partes motoras.