LinkedIn, la red social orientada al mundo laboral, tiene un problema que cada vez resulta más difícil de ignorar: más de la mitad de sus publicaciones largas en inglés fueron escritas, al menos en parte, por inteligencia artificial (la tecnología detrás de herramientas como ChatGPT). Y cerca del 41% de los posts de más de 250 palabras son completamente generados por máquinas, sin que ningún humano haya puesto una sola palabra.
Esos datos surgen de dos análisis independientes citados por ExtremeTech: los de Originality.AI y Pangram, ambas herramientas especializadas en detectar contenido generado por IA. Originality.AI publicó sus resultados en octubre, pero volvieron a circular esta semana cuando Pangram difundió los propios, obtenidos a través de una extensión de Chrome que analiza publicaciones en redes sociales.
El problema no se limita a las publicaciones. Según los mismos análisis, casi el 24% de los comentarios en LinkedIn también son generados por IA. El contraste con Reddit es llamativo: en esa plataforma, solo el 1,7% de las respuestas son de origen artificial.
Por qué LinkedIn es especialmente vulnerable
La propia cultura de la plataforma empuja hacia este resultado. LinkedIn premia las publicaciones largas que combinan historias personales con lecciones de negocios, un formato que se volvió tan reconocible que generó su propio meme: "Lo que [situación absurda] me enseñó sobre las ventas B2B". Ese estilo es exactamente el que la IA puede imitar con facilidad, lo que termina llenando el feed de posts que suenan parecidos entre sí y no aportan nada nuevo.
El resultado es lo que se conoce como "AI slop": contenido genérico, producido en masa, que ocupa espacio sin agregar valor real.
Qué están haciendo las plataformas
En mayo, LinkedIn anunció que tomaría "medidas significativas para frenar las herramientas de automatización, reducir el contenido genérico y fortalecer la autenticidad", identificando publicaciones repetitivas o genéricas para tomar acciones contra ellas. Sin embargo, dado que Pangram recién comenzó su análisis hace dos meses, todavía no está claro cuánto efecto tuvieron esos cambios.
X (antes Twitter) enfrenta un problema similar: aproximadamente una cuarta parte de sus publicaciones son completamente generadas por IA, con muchas más que mezclan escritura humana y artificial. A diferencia de LinkedIn, X ya comenzó a etiquetar el contenido generado total o parcialmente por IA para que los usuarios puedan identificarlo.
Desde LinkedIn también reconocieron el problema, aunque aclararon que las herramientas de detección de IA tienen sus limitaciones y no son infalibles.