Lufthansa finalmente ha recibido luz verde para rentabilizar sus Boeing 787 Dreamliner. Tras meses de espera debido a complicaciones en el proceso de certificación —que mantuvieron prácticamente inutilizada su cabina más lucrativa—, la aerolínea alemana anunció este lunes la apertura de ventas para su renovada clase ejecutiva Allegris.

Allegris representa el nuevo estándar insignia de la compañía, con mejoras integrales en todas las categorías: Económica, Económica Premium, Ejecutiva y Primera Clase. No obstante, ha sido la implementación en Business Class la que ha presentado los mayores desafíos logísticos y regulatorios.

El programa se estrenó originalmente en mayo de 2024 a bordo del Airbus A350, operando con la cabina completa desde su lanzamiento. En contraste, aunque el primer Dreamliner equipado con Allegris comenzó a volar en octubre de 2025, la certificación de su clase ejecutiva se vio postergada por la complejidad técnica de su diseño. La sofisticación de la cabina permite que coexistan cinco configuraciones distintas de asientos escalonados, que incluyen desde suites con puertas privadas hasta camas de longitud extendida, una variedad que complicó los protocolos de seguridad y la aprobación final de las autoridades aeronáuticas.

Esto se debe a que la geometría del Dreamliner —cuyo fuselaje ofrece un espacio útil ligeramente más reducido que el del Airbus A350— dificultó demostrar ante los reguladores que los pasajeros podían evacuar con rapidez desde cualquier ubicación en caso de emergencia, independientemente de si el asiento era escalonado, semicerrado o tipo "cápsula".

La consecuencia fue drástica: durante meses, la aerolínea solo pudo comercializar cuatro de los 28 asientos de clase ejecutiva —las suites de la primera fila—, dejando los 24 restantes vacíos. Al operar con la mayor parte de su cabina más rentable inhabilitada, mientras sus competidores refuerzan su oferta premium, Lufthansa se vio obligada a renunciar a una de sus fuentes de ingresos más críticas.

Este contratiempo ha resultado ser un dolor de cabeza especialmente costoso para una aerolínea que atraviesa un plan de reestructuración plurianual. El objetivo de este proceso es recuperar la rentabilidad tras un periodo crítico marcado por mantenimientos frecuentes, escasez de aeronaves, el aumento de los costos operativos y constantes huelgas laborales.

De hecho, para evitar riesgos, Lufthansa optó por instalar en sus Airbus A380 asientos de clase ejecutiva que ya contaban con certificación previa, eludiendo así otro proceso de aprobación largo y costoso.

Sin embargo, la resolución parece estar cerca. A partir del 15 de abril, la compañía prevé habilitar 25 de los 28 asientos de clase ejecutiva en sus Boeing 787 Dreamliner, aunque tres ubicaciones de la segunda fila permanecerán bloqueadas. Aunque las reservas ya están disponibles, aún no se ha aclarado si esto responde a una certificación definitiva o simplemente al cumplimiento del cronograma previsto por la empresa.

Lufthansa detalló que los asientos Classic” —dentro del concepto Allegris— podrán reservarse sin costo adicional con la tarifa premium. El resto de las opciones requerirá un pago extra: desde las suites de la primera fila hasta los asientos “Privacy” junto a la ventanilla, el “Extra Space” con mayor espacio para las piernas y el “Extra Long Bed”, que ofrece una superficie para dormir de más de dos metros. Los tres asientos que continúan fuera de la venta corresponden a dos ubicaciones “Privacy” y una de espacio adicional.

Foto: Lufthansa

Foto: Lufthansa

Lufthansa opera actualmente ocho Boeing 787 Dreamliner equipados con la nueva cabina Allegris y prevé ampliar esa cifra a 29 unidades para finales de 2027.

Estas aeronaves comenzarán operando rutas desde Frankfurt hacia destinos como Río de Janeiro, Bogotá, Ciudad del Cabo, Shanghái, Hyderabad, Hong Kong y Austin. En junio se sumarán vuelos hacia Nueva York (JFK) y Los Ángeles, mientras que Delhi se incorporará en julio.

Como parte de su ambicioso plan de modernización de flota, valuado en miles de millones de dólares, el concepto Allegris también se está instalando en los Airbus A350 ya existentes, en los Boeing 747-8 y en los futuros Boeing 777X, aún pendientes de certificación.

En el caso del 747-8, una limitación de espacio similar en la cubierta superior obligará a implementar una configuración dividida en clase ejecutiva: el nivel inferior contará con la nueva cabina Allegris, mientras que la planta alta conservará el diseño original del avión.