Filman escenas aéreas imposibles de lograr con helicópteros y aviones, participan de tareas de rescate, arrojan bombas con letal precisión entre muchas otras funciones.

En pleno auge de la era de del dron, el uso de estos aparatos la vida sexual no podía quedar de lado. Por ello, acaba de presentarse el "Dildodrone", un aparato que promete algo que promete a sus potenciales usuarios cumplir el sueño de la masturbación "manos libres".

Tal como se aprecia en el video de difusión ofrecido por sus chistosos creadores, una mujer disfruta de las bondades del juguete volador, sin dejar de zamparse una hamburguesa y bajarla con unos tragos de cerveza.

La página web del aparato no recoge pedidos, pero su creador asegura que las solicitudes lo han desbordado. En rigor, difícilmente se ponga jamás a la venta, ya que su creador es Michael Krivicka, alguien conocido en las redes sociales por crear gadgets anómalos que jamás se hacen realidad, como el ya famoso dildo palo de selfie.